Volvamos a la fantasía. Imaginemos la historia de una ciudad, de una pequeña ciudad en donde las noticias en papel, las noticias por la televisión, las noticias por internet, los llamados telefónicos y los mensajes de texto o whastapp son manejados por un grupo de varones. Imaginemos que queremos comunicar algo, lo que sea, pero que a ese grupo de varones no les interesa o lo que es peor, los perjudica.

Imaginemos ahora que esa situación de una ciudad de no más de 100.000 habitantes sea la situación de un país de más de 40 millones de habitantes y que ese grupo de varones comenzó a estar entre los que más dinero factura. Imaginemos, por ejemplo, que queremos denunciar que la campaña del actual presidente estuvo financiada por aportantes truchos o más bien que le robaron la identidad a varios beneficiarios de la Asignación Universal Por Hijo (AUH). El problema de esa construcción imaginaria es que no está en el plano de la imaginación sino que fue lo que terminó de autorizar el Gobierno actual (aunque no fue el único que los benefició).

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Hace dos semanas la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia emitió un comunicado en el que autorizó la fusión Cablevisión- Telecom. De esta manera la empresa podrá ofrecer lo que se conoce como “cuádruple play”, la combinación de telecomunicaciones fijas y móviles, distribución de video e internet.

Martín Becerra, doctor en Ciencias de la Información y uno de los que mejor conoce la historia del Grupo Clarín, explicó que a través de esta fusión aparecen dos grandes amenazas: la primera vinculada con el pluralismo, la diversidad y la cultura dado que esto provoca una menor cantidad de fuentes y la amenaza a voces locales; la segunda en base al derecho a la competencia.

"Una fusión de esta naturaleza no sería aceptada en Estados Unidos, Alemania o Francia"

“Una fusión de esta naturaleza no sería aceptada en Estados Unidos, Alemania o Francia. El dictamen de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia es una burla. Es una fusión que no tiene parangón en ningún país de América Latina”, indicó. En este sentido comentó que O Globo es más grande que esta fusión pero la economía brasilera es infinitamente mayor. Además agregó que en Brasil, por ejemplo, no hay ningún grupo que sea simultáneamente dominante en prensa, televisión, conectividad móvil y fija. Ni en Brasil, ni en México, ni en Estados Unidos.

Para el jefe de Gabinete, Marcos Peña Brown, la aprobación de esta unión fue una buena noticia, incluso aseguró que “es beneficiosa para el conjunto del país” porque “cuanta mayor conexión haya, menos control va a haber de la emisión del contenido” ¿Menos control de quiénes?

Como señaló Becerra, esto trae consecuencias en el plano de los derechos comunicacionales y en el plano económico. Efectivamente va a haber menor control. El acceso a la información se ve restringido: ahora existe una misma empresa que controla que circula en los principales medios y cómo nos comunicamos. Además también controlan, entre otras cosas, cuánto pagamos por estos servicios que hoy son esenciales. Pero no solo eso, gracias a esta fusión Cablevisión-Telecom pasó a estar entre las principales tres empresas en facturación del país.

Para la calificadora de riesgo Moody's la fusión Cablevisión y Telecom crea el mayor proveedor de Internet de banda ancha y de televisión de pago de Argentina y pasa a representar el 42 por ciento de toda la industria de telecomunicaciones por ingresos. Según los balances del último trimestre de este año, las ventas del Grupo Clarín durante los primeros tres meses de 2018 fueron de 3.073,3 millones mientras que en igual período del año anterior alcanzaron los $2.675,8 millones. Por otro lado, Telecom Argentina registró ventas por 30.698 millones de pesos y durante el 2017 por 9.433 millones.

Por otro lado, las ganancias para los primeros fueron de $9.023.195 y las de Telecom Argentina de $3.481 millones. Mientras que las de YPF, por ejemplo, fueron de 5.986 millones de pesos. A partir de esta operatoria, pasan a tener el control de una industria fundamental para el entretenimiento, las telecomunicaciones y la formación de opinión pública, entre otras cosas.