El tendal que dejó la fake news sobre la muerte del padre de Lionel Messi sigue sumando capítulos. Después de que Florencia Peña anunciara al aire en Luzu TV el supuesto fallecimiento de Jorge Messi, un dato falso que obligó a la familia del capitán de la Selección Argentina a salir a desmentirlo con un comunicado oficial, ahora trascendieron los detalles del tenso cruce telefónico entre la conductora y Nicolás Occhiato, dueño del canal.
El episodio ya le había costado a Peña su lugar en el staff. Pero la interna, según trascendió, fue bastante más áspera de lo que dejó ver el frío comunicado institucional. La actriz intentó desmentir esto y salió a decir que ella tomó la decisión de dar un paso al costado después de su grave error.
¿Qué pasó con la fake news?
Durante la emisión de El show del verano, Peña afirmó al aire que el papá de Messi había fallecido, sin ningún tipo de verificación previa. La información se viralizó en cuestión de minutos y encendió las alarmas en el entorno del futbolista, que debió aclarar públicamente que Jorge se encontraba bajo seguimiento médico y evolucionando de manera favorable.
Horas después, Luzu oficializó la salida de la conductora. Occhiato calificó lo ocurrido como "inadmisible" y la empresa desvinculó a los responsables directos del dato erróneo. Sobre Peña, el comunicado precisó que la actriz había decidido "dar un paso al costado", una fórmula prolija para cerrar el escándalo.
La pelea entre Nico Occhiato y Flor Peña
Esa versión institucional, sin embargo, choca de frente con lo que se filtró puertas adentro. Según relató el periodista Fede Flowers, la charla entre Occhiato y Peña estuvo lejos de ser un acuerdo amistoso.
De acuerdo con su relato, el conductor llamó a la actriz visiblemente furioso y le recriminó que, con todos sus años de trayectoria en el medio, lo que había hecho resultaba "imperdonable". El final, en cambio, esconde el detalle más picante: aunque ambos habrían "acordado" presentar la renuncia para cuidar las formas, el desenlace real habría sido otro.
Flowers aseguró que, más allá del maquillaje del comunicado, Occhiato terminó echándola: esa "renuncia" pactada habría sido, en los hechos, un despido. Ni la conductora ni el dueño de Luzu se refirieron públicamente a los pormenores de esa conversación, que por ahora se sostiene únicamente en la palabra del periodista.
