Los empleados de comercio comenzaron abril de 2026 con una nueva actualización salarial tras el acuerdo paritario firmado entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y las cámaras empresarias del sector —CAC, CAME y UDECA— en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo 130/75. El entendimiento, que rige desde el 1° de abril, define tanto los incrementos sobre los básicos como el esquema de sumas no remunerativas que impactan en el ingreso mensual.
El acuerdo establece un incremento salarial del 5% sobre las escalas vigentes a marzo de 2026, tomando como base de cálculo no solo los básicos convencionales sino también las sumas no remunerativas que ya estaban incorporadas a esa fecha. La suba se aplica de manera escalonada: un 2% en abril, un 1,5% en mayo y otro 1,5% en junio, consolidando así una recomposición gradual de los ingresos en el segundo trimestre del año.
De esta manera, en abril los trabajadores del sector perciben un aumento directo del 2% sobre el salario de marzo, lo que eleva el piso de las escalas salariales de todas las categorías, desde maestranza y administrativos hasta vendedores y personal jerárquico. Este ajuste impacta sobre todos los conceptos habituales del recibo, ya que se trata de una mejora remunerativa que se integra al salario básico.
En paralelo, el acuerdo mantiene y amplía el esquema de sumas no remunerativas. Por un lado, se prorroga el pago de los $40.000 y $60.000 que los empleados venían cobrando en los primeros meses del año, los cuales continúan vigentes hasta junio. A esto se suma una nueva suma fija no remunerativa de $20.000 mensuales para abril, mayo y junio, que se liquida bajo el concepto de “recomposición”.
En total, durante abril los empleados de comercio perciben hasta $120.000 en sumas no remunerativas, que si bien no generan aportes a la seguridad social (con algunas excepciones), sí se consideran para el cálculo de adicionales clave como antigüedad, presentismo, horas extras, vacaciones y aguinaldo. Otro punto central del acuerdo es que estos montos no remunerativos se incorporarán de manera definitiva al salario básico recién en julio de 2026, lo que permitirá consolidar un nuevo piso salarial para el sector en el segundo semestre.
Paritarias de comercio: qué variables pueden impactar en el salario final a cobrar
En cuanto a la liquidación, el esquema prevé criterios de proporcionalidad para trabajadores con jornadas reducidas, tareas discontinuas o ausencias, por lo que los montos pueden variar según la carga horaria efectiva. A su vez, se estableció que los incrementos no podrán ser absorbidos por pagos previos otorgados por las empresas, salvo en casos específicos definidos en la negociación.
El acuerdo también incluyó una actualización en la contribución patronal destinada a la obra social OSECAC, que se elevó a $28.000 mensuales por trabajador, con el objetivo de sostener el financiamiento del sistema de salud del sector.
Con este esquema, el sector mercantil mantiene una dinámica de actualización periódica de salarios, buscando acompañar la evolución de la inflación y evitar un desfasaje prolongado del poder adquisitivo. No obstante, las partes acordaron una instancia de revisión en junio, donde se evaluará la necesidad de nuevos ajustes en función del contexto económico.
