El bono para jubilados de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) debería ser hoy de más del doble de su valor actual si se hubiera actualizado igual que el haber básico, mientras que este último sería un 27% superior si no se hubiera modificado la fórmula durante el gobierno de Javier Milei.
Desde diciembre de 2023, la política previsional impulsada por el Gobierno nacional tuvo un impacto regresivo sobre los ingresos jubilatorios, advirtió un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), al que accedió El Destape.
Así lo hizo: el recorte de Milei a los jubilados ANSES de más del 25%
El presidente Javier Milei modificó la fórmula previsional mediante el DNU 274/2024, atando los haberes a la inflación y derogando la Ley 27.609, vigente desde 2021. Si bien el nuevo esquema permitió recuperar parcialmente lo perdido durante el primer trimestre de 2024, el análisis de su evolución muestra que, de haberse mantenido la fórmula anterior, los jubilados hubieran obtenido aumentos superiores en el mediano plazo.
En este sentido, en diciembre de 2025, con un aumento del 2,3% correspondiente al IPC de octubre, la jubilación mínima sin bono se ubicó en $340.886. De haber continuado el esquema anterior, ese haber habría alcanzado los $434.279, un 27,4% más.
Incluso, en septiembre y diciembre de 2024, así como en marzo, junio y septiembre de 2025, los incrementos que hubiera otorgado la fórmula previa habrían superado a los efectivamente aplicados.
De este modo, la actual indexación de los haberes al IPC garantiza que no continúe la pérdida real, pero impide cualquier recuperación del poder adquisitivo. En contraste, la Ley 27.756, sancionada por el Congreso y vetada por el Ejecutivo, preveía una recomposición inicial del 7,2%, un haber mínimo equivalente al 109% de la Canasta Básica Total de un adulto y una cláusula de ajuste adicional anual vinculada a la evolución real de los salarios.
El atraso del bono a jubilados ANSES
En paralelo, el Gobierno congeló desde marzo de 2024 el bono compensatorio de $70.000 que percibe cerca del 70% de los jubilados. Mientras los haberes crecieron un 154% entre marzo de 2024 y diciembre de 2025, la jubilación mínima con bono incluido aumentó apenas un 101%, reflejando una fuerte pérdida real.
Si el bono se hubiera actualizado en la misma proporción que los haberes, debería haber alcanzado en diciembre de 2025 los $177.485, más del doble del monto vigente, lo que evidencia un atraso en el cobro total que reciben los jubilados.
Precisamente, la ley aprobada en julio de 2025 y también vetada por el Presidente incluía un aumento excepcional del 7,2% para completar la inflación de enero de 2024, junto con la actualización del bono previsional a $110.000 con ajuste posterior por inflación.
