Granja Tres Arroyos paraliza sus plantas en agosto mientras se agrava la crisis salarial

La principal empresa avícola del país resolvió paralizar sus plantas durante todo agosto, en un contexto marcado por el atraso en el pago de salarios, el incumplimiento del medio aguinaldo y un conflicto que mantiene en vilo a cientos de trabajadores.

03 de agosto, 2026 | 17.14

La crisis de Granja Tres Arroyos, la principal empresa avícola del país, continúa agravándose. La compañía resolvió paralizar la actividad de sus plantas durante todo agosto mientras persiste un escenario de fuerte conflicto laboral: los trabajadores aún cobran sus salarios en cuotas y denuncian que la empresa tampoco abonó el medio aguinaldo.

La decisión representa un nuevo golpe para los empleados, que desde hace meses soportan demoras e incumplimientos en el pago de sus haberes. Según denunciaron los representantes gremiales, los salarios continúan siendo abonados en hasta diez cuotas, una modalidad que se convirtió en la regla en medio de la crisis financiera que atraviesa la firma.

La paralización de las plantas llega después de una larga serie de medidas de ajuste implementadas por la empresa. En los últimos meses hubo suspensiones, reducción de jornadas y recortes en la producción, mientras la firma justificó esas decisiones por problemas económicos y una caída de la rentabilidad del negocio.

El deterioro de la situación también quedó reflejado en el incumplimiento del pago del Sueldo Anual Complementario. Los trabajadores sostienen que todavía no percibieron el aguinaldo correspondiente, lo que profundiza las dificultades económicas de cientos de familias que dependen de la actividad avícola.

El conflicto ya había escalado a comienzos de año, cuando la empresa impulsó suspensiones y buscó modificar condiciones laborales para reducir costos. Desde entonces, las negociaciones entre la compañía, el sindicato y las autoridades laborales no lograron revertir una situación que se fue agravando con el paso de los meses.

En Pilar, los 150 trabajadores fueron informados este viernes de la suspensión de la jornada laboral desde el lunes 3 al domingo 30 de agosto inclusive. «No se desarrollarán actividades operativas ni de faena», dice el comunicado difundido por El Diario de Pilar. En ese contexto, la decisión de detener la producción durante agosto alimenta la incertidumbre sobre el futuro de una de las empresas más importantes del sector avícola argentino.

La situación obliga a varios trabajadores a realizar changas y a endeudarse para cubrir sus gastos básicos. La misma realidad se reproduce en la planta de la ex Cresta Roja en Esteban Echeverría, controlada por la firma Wade, subsidiaria de GTA, donde los trabajadores también recibieron vacaciones forzadas y cada vez enfrentan más deudas.

Los representantes de los trabajadores advierten que la paralización no afecta solamente los ingresos de los empleados, sino que también pone en riesgo la continuidad de cientos de puestos de trabajo si la crisis no encuentra una salida. El aumento de los costos de producción, la caída del consumo interno y las dificultades financieras que enfrentan distintas empresas del sector conforman un escenario complejo, aunque los trabajadores sostienen que esas dificultades no pueden traducirse en el incumplimiento de obligaciones salariales.

En mayo, la Granja había cerrado por tiempo indeterminado su planta en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, al derrumbarse la faena diaria de 700 mil a 200 mil pollos. También redujo la producción en la planta de Esteban Echeverría, que pasó de faenar 110 mil pollos por día a 80 mil. La profundización de las importaciones de pollo de Brasil, promovidas por el gobierno libertario, agravó el escenario.

Las plantas permanecerán paralizadas durante todo agosto y los empleados continúan esperando una respuesta de la empresa que permita normalizar el pago de los salarios y del aguinaldo adeudado. El conflicto sigue abierto y, por el momento, no aparecen señales de una solución cercana.