Pablo Villar contra la Ley de Glaciares: "No es una buena estrategia"

El director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, Pablo Villar, cuestionó las modificaciones propuestas por la Libertad Avanza (y las mineras) a la ley de glaciares.También habló de las consecuencias reales del cambio climático, que en los últimos diez años hizo retroceder entre el 17 y 23% de los cuerpos de hielo en los Andes Desérticos. 

25 de febrero, 2026 | 19.47

“Con el RIGI solo no alcanza”, había dicho Marcelo Álvarez, director para Latinoamérica de Barrick Gold, durante un congreso de IAEF. La administración Milei avanza con su plexo normativo para asentar las bases estructurales de una economía de enclave. La reforma laboral es tributaria de este modelo (de miseria planificada), como así también la modificación a la ley nacional 26.639 “Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial” promulgada en el año 2010.

El Senado sesionará este jueves para modificar la ley de glaciares a pedido exclusivo de las empresas mineras y las provincias nucleadas en la Mesa de Litio (Raúl Jalil, Catamarca) y el Cobre (Marcelo Orrego, San Juan). El viernes será el turno para la revalidación de la reforma laboral. En las calles, las protestas contra un modelo de entrega de los derechos de los trabajadores y trabajadoras y los recursos naturales.

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El Inventario Nacional de Glaciares (ING) realizado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA)/CONICET) detectó un total de 16.078 glaciares que cubren un área de 5769 km2 y se ubican desde los 200 metros sobre el nivel del mar en el sur del país, hasta los 6900 en los Andes centrales.

Para proteger los glaciares hay que cuidar los ambientes peri-glaciares. Esto es, la zona de influencia, con suelo congelado, que ayuda a mantener sus condiciones estables. En este punto clave se centra la ley nacional 26.639 que ahora pretende ser modificada.

Para llevar adelante el inventario, las autoridades del IANIGLA se valieron de imágenes satelitales pero también visitaron en el territorio 1840 glaciares, el 11% de corroboración en el campo cuando las normas internacionales recomiendan un 5% de corroboración. En 2010 fueron de consulta clave por los legisladores que construyeron el consenso alrededor de la norma que previamente había incluido un veto de Cristina Fernández de Kirchner. En esta oportunidad, la administración Milei los dejó afuera.

El Destape dialogó con Pablo Villar, director del IANIGLA, quien confirmó que en los últimos diez años se perdieron entre el 17 y 23% de los cuerpos de hielo inventariados. El cambio climático existe.

No todo glaciar es político

- ¿Fueron consultados por las autoridades del Gobierno Nacional para avanzar con estas modificaciones a la Ley de Glaciares?

-  Nuestra única responsabilidad dentro de esta ley es construir el inventario nacional de glaciares y ambientes periglaciales. Desde el punto de vista glaciológico, todos los cuerpos de hielo poseen relevancia hídrica tanto por ser una reserva de agua o por su aporte de agua actual en el momento en que se están derritiendo. La importancia hídrica es inherente a todo cuerpo de hielo. Ahora se crea la figura de la “relevancia hídrica” pero no se explica muy bien en los cambios propuestos cómo se la va a medir. Nosotros, como instituto, no fuimos convocados por las autoridades nacionales. Los cambios en esta ley, entiendo, forman parte de una decisión política.

- En el proceso de debate del 2010 sí habían sido consultados.

- El Instituto tuvo una participación activa. Por entonces, su director era Ricardo Villalba, había sido consultado por los legisladores que propiciaron la ley y estuvo varias veces en el Congreso para dar su punto de vista glaciológico. En esta presentación no fuimos consultados.

- ¿Por qué los dejaron afuera?

- Nunca nos informaron ese motivo. No puedo saberlo.

- Con estos cambios, solamente se van a cuidar aquellos glaciares o ambientes periglaciales según lo que cada provincia defina como ´relevancia hídrica´. ¿Cómo lo van a hacer?

- El concepto de la relevancia hídrica se incorpora como una forma de definir qué se protege y qué no, pero sin especificar cómo lo harían. No es una buena estrategia. La relevancia hídrica es relativa al ambiente, no es absoluto, no se mide en litros de agua. La relevancia hídrica también se mide por la cantidad de agua que se infiltra en el sistema y puede ser utilizada en otros lugares. Por ejemplo, los bosques freatófilos del desierto se alimentan con el agua de la cordillera que les llega en forma subterránea. Es muy complejo definir esta idea de relevancia hídrica. Un pequeño glaciar en los Andes Desérticos puede tener relevancia grande porque es la única fuente de agua que reciben los pastores en las veras de las cordilleras, y quizás sea poco en términos absolutos, medido en litros de agua. Y acá está la clave. El inventario detecta cuerpos de hielo y si los pone en el inventario es porque ya son relevantes desde el punto de vista hídrico. Ahora, con argumentos políticos se puede pasar por encima los aspectos técnicos sobre la definición de un cuerpo de hielo. Las provincias van a poder solicitar que se eliminen del inventario los cuerpos de hielo que no consideren relevantes. Las definiciones políticas pasan por encima las definiciones técnicas.

- Las cámaras mineras y las provincias sostenían que había cierta ambigüedad en la ley original sobre el ambiente periglacial. ¿Qué se propone ahora?

- No existe ninguna definición nueva que profundice las definiciones sobre el ambiente periglacial y lo que se puede hacer en ellas. En mi opinión, algunas provincias lo resolvieron bien con las evaluaciones puntuales de impacto ambiental, con los estudios específicos para determinar dónde hay hielo y dónde no. Una parte ya está inventariada, las geoformas que son visibles y otra es hielo subterráneo que no se detecta por satélite. No hace falta modificar la ley para estas evaluaciones. Las provincias van a decidir cómo se van a trabajar en todas las zonas glaciales y periglaciales. Pero no están explícitos los mecanismos por los que se determinará, por ejemplo, si los glaciares de escombros, que sí están inventariados, tienen o no relevancia hídrica y por lo tanto se podrán usar o no (para la actividad minera). Si lo que querían era eliminar la ambigüedad bajo el argumento de la seguridad jurídica, creo que no lo hicieron.

La negación del cambio climático

- ¿Cómo se vinculan los cambios propuestos para esta ley con los debates internacionales sobre las consecuencias del cambio climático?

- Existe un amplio acuerdo en la comunidad científica internacional sobre los efectos de las actividades humanas sobre el clima. Y es un acuerdo con bastante consenso, por ejemplo, si uno ve lo que pasa en la cordillera con las precipitaciones, el aumento de la temperatura en todas las latitudes y cómo las áreas congeladas se van reduciendo. Desde el punto de vista científico, casi todos los glaciares del mundo están retrotrayéndose. No hay mucha discusión sobre esto. Y la Argentina sigue ese patrón. Incluso se pensaba que el Perito Moreno no retrocedía pero hoy contamos con datos que nos dice que sí. La actualización del inventario nos está mostrando que, en los Andes Desérticos, entre el 17 y 23% de los cuerpos de hielo se perdieron en los últimos diez años. Esto es una pérdida concreta de agua.

- El incremento de los incendios - sobre todo en la Patagonia y más allá de aquellos provocados intencionalmente-, ¿también forman parte de este escenario de cambio climático?

- El aumento de los incendios y la falta de lluvias forman parte del mismo fenómeno. Un año llueve o nieva fuerte, aumenta la biomasa combustible y al otro año se presenta un período seco, por ende, esa biomasa se quema. Esto es común a todos los modelos predictivos sobre el cambio climático. Es lo que está ocurriendo. Lo mismo con las inundaciones. En La Pampa, un año se atraviesa una seca y al otro, inundaciones y tormentas fuertes.

- El Gobierno nacional es negacionista del cambio climático. ¿Qué están haciendo desde el Estado nacional o desde los estados provinciales con esta información?

- Las leyes como la de protección de los glaciares o el cuidado de los bosques iban en ese sentido (preservar el ambiente). Por eso son leyes que hay que mejorarlas y sostenerlas en tiempo para mitigar los efectos del cambio climático. Obviamente, habría que hacer mucho más. Pero el cambio climático es solo una de las patas de este escenario global. También habría que considerar el uso de los suelos, las sustancias nitrogenadas que contaminan las aguas, la pérdida de biodiversidad. Habría que tomar muchas medidas que en Argentina no se están ni siquiera pensando porque se priorizan las necesidades vinculadas a los recursos económicos. Todavía no se ha logrado tener un desarrollo sustentable.