Este jueves, el valor del crudo subió mientras que las bolsas retrocedieron luego de declaraciones contundentes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la confirmación de la persistencia de su ofensiva contra Irán, que incrementaron la preocupación por un agravamiento de la situación.
El Brent, referencia internacional, llegó a trepar un 7,4 % en la apertura, superando los 108 dólares por barril, mientras que el WTI, indicador estadounidense, avanzó un 7% hasta ubicarse en torno a los 107 dólares.
Acciones a la baja tras los dichos de Trump
En paralelo, los mercados accionarios revirtieron las subas de días anteriores y operaron en baja. En Asia, el índice surcoreano Kospi encabezó las pérdidas con una caída del 4,5 %, mientras que en Europa los principales índices también retrocedieron con fuerza.
El ánimo de los inversores se deterioró tras un mensaje televisado de Trump que no brindó precisiones sobre plazos ni condiciones para un eventual final del conflicto, según señalaron analistas de Deutsche Bank. Indicaron además que no hubo señales de una salida cercana a la guerra.
Desde la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que el conflicto estaba “cerca de concluir”, pero al mismo tiempo advirtió que Estados Unidos podría intensificar los ataques contra Irán en las próximas semanas. Como respuesta, desde Teherán advirtieron que podrían llevar a cabo represalias “más amplias y destructivas”.
Trump también volvió a amenazar con atacar infraestructuras energéticas iraníes si no se cumplen las exigencias de Washington, y dejó abierta la posibilidad de poner fin al conflicto sin garantizar la reapertura del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
Según el presidente, la responsabilidad de restablecer ese paso clave recae en los países que dependen en gran medida del petróleo que circula por esa vía. Afirmó además que Estados Unidos no necesita ese suministro y que no lo requerirá en el futuro.
No obstante, aunque el país es el mayor productor mundial de petróleo y tiene menor dependencia que otras regiones, aún importa ciertos tipos de crudo y sigue siendo vulnerable a los cambios en los precios internacionales.
Especialistas advierten que, incluso si cesan las hostilidades, la normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz no será inmediata. Si bien los envíos podrían reanudarse pocos días después de un alto el fuego, alcanzar los niveles habituales —cercanos a los 20 millones de barriles diarios— podría demorar varias semanas.
