Del yogurt griego al ticket de 10 mil pesos: la radiografía del consumo deprimido que alarma a los empresarios

01 de mayo, 2026 | 12.48

De Benito Fernández a Ricky Sarkany, distintos empresarios icónicos comenzaron a expresar su descontento por el rumbo económico del país y el impacto en la industria textil. En un sentido similar, responsables de empresas de consumo masivo expusieron los movimientos que llevan adelante para adaptarse al nuevo escenario. Describen aluvión de importaciones, menos ventas, muchas promociones y una desigualdad creciente: los productos a los que mejor les va son los muy premium o los más baratos.

“Con un cambio tan radical del Gobierno encontramos muchísima incertidumbre, no sabíamos qué iba a pasar y seguimos con esa incertidumbre. Pasamos de una apertura, a un cierre, a una nueva apertura”, contó Sarkany. “Con el gobierno anterior hicimos una ampliación de 5 millones de dólares de inversión, incorporamos 50% de personal femenino y ahora tenemos que intentar ser los mejores importadores del mundo”, compartió en un panel empresarial sobre el giro de 180 grados que tuvo que hacer la empresa que lleva su apellido en función de los modelos adoptados. 

La baja de la inflación en torno al 2% mensual y la estabilización macroeconómica es celebrada por los responsables de las marcas que pero reconocen que no es suficiente. “Con preocupación porque no vi ni escuché un plan enfocado a mejorar el dinero disponible de los consumidores que se vuelca en consumo masivo”, describió Federico Sala, fundador de El Club de la Milanesa ante El Destape.

“Vemos un consumo que se está reconfigurando. Está deprimido. El canal de ventas tradicional que son almacenes y kioscos cae pero el ecommerce está volando 30 puntos”, señaló Romina Fernández, directora general de PyG, recientemente adquirida por Newsan. La empresa opera marcas como Gillette, Pampers, Always, Head & Shoulders y Oral-B entre otras.

A partir de los datos de ventas de esas líneas se observa a “un consumidor muy polarizado que está dispuesto a gastar en marcas muy muy caras y en otras se restringe". "Tenemos un portfolio que se está adaptando a marcas hiper premium y otras bien opuestas. En pañales estamos o muy muy abajo o muy arriba”, ejemplificó ante empresarios del sector en Expo EFI. La tendencia se replica en otros rubros: el responsable de una multinacional láctea le contó a este medio que mientras baja la venta de sachets de leche, sube la del yogurt griego.

En marzo el consumo en el país profundizó su caída interanual y la baja llegó al 5,1% interanual. Todos los canales de ventas registraron números negativos excepto el digital según el informe de la consultora especializada Scentia. “El ticket es bajo, en un almacén está en torno a los 10mil pesos. La gente es más racional para comprar y prueba marcas nuevas. Hay mucha competencia de marcas importadas cuya presencia oscila entre el 30 y el 40 en nuestro rubro”, cuentó Fernández.

El presidente de Quilmes, Pablo Panizza, observó un escenario similar con “menos consumo automático”. “Cuando se compra se quiere comprar bien. El bolsillo tiene presión, muchos gastos. Nosotros buscamos darle opciones aún en este contexto. Hay mucha más oferta con importados, hay novedades”, ratificó. Al tiempo que indicó que las empresas del rubro deben adaptarse y entender “a este nuevo consumidor”.

“Ya hay una nueva góndola. Hay una invasión de importados que es impresionante y hoy la pelea está ahí. El 50% de lo que se vende es en promoción. La gente compara mucho más, se fija precio final, precio por unidad, compara el precio en la góndola y el online”, dijo Fernández.

“Importamos máquinas con tecnología china un montón, también de Europa y Estados Unidos”, contó el dueño del Club de la Milanesa sobre el plan de expansión de la empresa de restoranes. “Nada de esto tiene sentido si el consumo no se reactiva con aumento de salarios por encima de la inflación y dinero disponible en la población. No pedimos un plan platita”, matizó. “El consumo masivo no depende del ingreso de dólares sino de la estabilidad, la tasa de interés, la inflación a la baja y el dinero disponible para el consumidor”, concluyó.