Cerró un frigorífico en Morón: 140 despidos en medio de la crisis del sector

La empresa comunicó el cierre de su establecimiento en el partido bonaerense y comenzó a enviar los telegramas de despido a todo su personal.

04 de marzo, 2026 | 09.47

El frigorífico Ganadera San Roque bajó definitivamente la persiana de su planta en Morón y dejó sin empleo a 140 trabajadores, al atribuir la decisión a la caída del consumo interno y al marcado crecimiento de las importaciones destinadas al mercado local. El episodio se suma al complejo escenario que atraviesa la industria cárnica.

La empresa comunicó el cierre de su establecimiento en el partido bonaerense y comenzó a enviar los telegramas de despido a todo su personal. Según explicó, la combinación entre menor demanda y mayor ingreso de carne importada hizo inviable la continuidad de la actividad. En paralelo, se desarrollan audiencias en el Ministerio de Trabajo para intentar atenuar las consecuencias sociales de la medida.

"Cambios drásticos"

En la notificación dirigida a los empleados, la firma señaló que la determinación obedece a “cambios drásticos en las condiciones económicas del país” y a una “apertura comercial indiscriminada que permite la importación de carnes sin ningún tipo de control”, lo que —afirmó— modificó las condiciones de competencia y profundizó la retracción del consumo. El cierre se concretó el 27 de febrero de 2026 y las cesantías se encuadraron en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla despidos por razones económicas.

Mientras los operarios aguardan definiciones sobre el pago de indemnizaciones y posibles alternativas laborales, el lunes tuvo lugar una audiencia entre directivos y representantes de los trabajadores, con un nuevo encuentro previsto para el miércoles. La planta era considerada una de las históricas del distrito y su cierre incrementa la preocupación en el sector cárnico del conurbano.

La situación se agrega a la del frigorífico General Pico, reconocido por fabricar las hamburguesas Paty, que recientemente desvinculó a 194 empleados y atraviesa dificultades financieras. La compañía, vinculada al empresario Ernesto “Tito” Lowenstein, mantiene una deuda superior a los $30.000 millones y su continuidad está supeditada a la llegada de un inversor. Semanas atrás había suspendido a más de 450 trabajadores debido a la baja de exportaciones y al aumento de costos.

En simultáneo con el debilitamiento del mercado interno, las importaciones de carne vacuna se expandieron con fuerza. Datos del Indec indican que en 2025 ingresaron al país cerca de 17.000 toneladas por USD 73,8 millones, frente a las 2.300 toneladas por USD 9,7 millones de 2024, lo que implica un crecimiento interanual cercano al 580%. Si bien el volumen no resulta determinante para el consumo mensual, el salto encendió señales de alerta en la industria.

En cuanto al comercio exterior, el panorama fue dispar. Según el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, en enero de 2026 se enviaron al exterior unas 52.400 toneladas peso producto por USD 332,9 millones, con mejoras interanuales tanto en cantidad como en facturación. El valor promedio se ubicó en USD 6.351 por tonelada, un 28,6% más que en enero de 2025, impulsado por un contexto internacional favorable.