El exministro de Economía Domingo Cavallo volvió a plantear que levantar el cepo al dólar y permitir la libre circulación de capitales son las herramientas clave para reactivar la producción en un escenario de restricciones fiscales y monetarias. En esa línea, sostuvo que el equilibrio fiscal no alcanza por sí solo para reducir la inflación.
De acuerdo a su diagnóstico, en un contexto en el que no se puede impulsar la demanda, la economía argentina solo podrá crecer de forma sostenida si se logra que “aumenten la inversión eficiente y la productividad”. El planteo, difundido en su blog personal, indica que la apertura comercial y la desregulación, si bien son necesarias, deben ir acompañadas de una plena libertad cambiaria para evitar un freno en la desinflación.
Cavallo afirmó que “la eliminación completa de los controles de cambio y el libre movimiento de capitales es, probablemente, la política de liberalización y desregulación económica con mayor potencial”. De ese modo, se a refirió que, aunque el cepo se levantó hace un año para personas físicas y para la nueva deuda de las empresas, todavía sigue vigente para stocks o deudas acumulados por las firmas previo al 1º de enero de 2025.
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El exministro de Economía de Carlos Menem y Fernando de la Rúa entiende que el levantamiento total del cepo es clave para reducir el riesgo país y generar una reactivación rápida de la economía. Según Cavallo, la ausencia de controles de capitales permitiría que el tipo de cambio se ubique en un nivel desde el cual se “minimicen las expectativas de saltos devaluatorios futuros”.
Cavallo le advirtió a Caputo que con el déficit cero no alcanza
Por otra parte, el análisis del exfuncionario de la Alianza también señaló a Luis Caputo que el equilibrio fiscal no asegura por sí mismo una baja veloz de la inflación. En ese sentido, señaló que “si no se adoptan pronto medidas de reforma monetaria, es probable que el proceso de desinflación no converja rápidamente hacia tasas anuales de inflación de un dígito”.
Por último, Cavallo destacó que el actual superávit comercial representa una oportunidad para avanzar en estas medidas. Al respecto, concluyó que “la fuerte liquidación actual de divisas de exportación provenientes del agro y del petróleo brinda una excelente oportunidad para eliminar todos los controles de cambio”.
En contraste, advirtió que sostener las restricciones actuales ante una eventual caída del superávit podría derivar en una transición hacia la libertad cambiaria que resulte “traumática” para la economía.
