Alarma por las deudas: 1 de cada 3 argentinos ya no puede pagar sus créditos

El director de Analytica advirtió que la morosidad se profundiza en Argentina y aseguró que uno de cada tres deudores ya no puede afrontar sus obligaciones, en un contexto de creciente deterioro de los ingresos familiares.

18 de julio, 2026 | 17.08

La crisis económica de las familias argentinas escala todos los días un nuevo peldaño y se manifiesta en una asfixia financiera que ya no distingue entre sectores. Según advirtió Claudio Caprarulio, director de la consultora Analytica, el escenario de morosidad en el país está tomando un rumbo alarmante. En este sentido, el economista trazó un panorama sombrío al señalar que “1 de cada 3 argentinos que tienen deuda no la están pudiendo pagar”. Esta situación, lejos de ser un fenómeno aislado, es descrita por el especialista como un "problema sistémico" que viene registrando una fuerte expansión desde principios de 2025.

El análisis de Caprarulio pone el foco en el deterioro de las condiciones de vida como motor principal de este fenómeno. Para el consultor, la combinación de una caída estrepitosa del poder adquisitivo y el aumento desmedido en las tarifas de los servicios públicos dejó a las familias sin margen de maniobra, y las empujó a sacrificar el cumplimiento de sus obligaciones financieras para sostener consumos básicos. En este contexto, un análisis de la consultora 1816, basado en datos del Banco Central (BCRA), expuso que la morosidad en los préstamos a familias alcanzó el 12,7% en mayo, encadenando diecinueve subas consecutivas y dejando a casi 7 millones de personas fuera del circuito de financiamiento formal.

La preocupación de Analytica se extiende especialmente hacia los sectores más jóvenes, ya que los datos revelan que el grupo de menores de 30 años es el más afectado, con niveles de irregularidad que escalan al 42,8% en la franja de 18 a 25 años. Este fenómeno está fuertemente impulsado por el crecimiento de la ludopatía y las apuestas online, un flagelo que drena los escasos ingresos de la juventud. Ante este panorama, Caprarulio fue contundente al desestimar las soluciones superficiales: “Esto no va a resolver el problema de tener a más de 5 millones de argentinos que no van a poder volver a endeudarse”, afirmó en declaraciones a radio Splendid respecto a los planes de refinanciación bancaria.

Un escenario de asfixia que el Gobierno prefiere ignorar

Mientras los especialistas advierten sobre un problema estructural, hasta el momento, la respuesta del gobierno de Javier Milei fue nula en términos de políticas públicas para resolver un fenómeno que aqueja a tantos argentinos. La cantidad de personas en mora llegó en mayo de 2026 a 5,8 millones, lo que representa cerca del 28% de los adultos con deuda en el país. Esta cifra implica un salto del 140% en apenas dos años, un incremento que coincide con el desplome del salario real privado. Sin embargo, el vocero presidencial, Adrián Ravier, optó por responsabilizar a las víctimas de la crisis: “A veces la gente misma se expone a riesgos de impago por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones”, sentenció el funcionario durante una conferencia de prensa en Casa Rosada. 

Esta postura oficial ignora que gran parte de la población se vio forzada a "tarjetear" comida o financiar saldos mínimos para garantizar la subsistencia diaria ante el incremento del costo de vida. De los 5,8 millones de morosos, unos 2,9 millones mantienen deudas exclusivamente en el sector no financiero —como proveedores de servicios o comercios de barrio—, lo que refleja que la mora ya no es solo un problema de tarjetas de crédito, sino de la economía real. En medio esta verdadera olla a presión, la gestión de Milei, lejos de ofrecer medidas de alivio, se limita a un discurso voluntarista donde confía la solución a una futura baja de tasas y a la supuesta capacidad de los bancos para refinanciar deudas, una respuesta que Caprarulio calificó como insuficiente para un problema que, por sus causas, "no es de pronta solución".