140 familias en la calle tras la quiebra de Aires del Sur

La emblemática fábrica de aires acondicionados oficializó su cese de actividades. Entre deudas salariales y sospechas de vaciamiento, los trabajadores metalúrgicos enfrentan un futuro incierto.

20 de mayo, 2026 | 09.35

El mapa industrial sufrió otro golpe con la confirmación de la quiebra de Aires del Sur (ADS), la empresa de capitales nacionales que fabricaba los equipos de las marcas Electra y Fedders. Tras declararse en un estado de "cesación de pagos irreversible", la firma dejó un saldo inmediato de 140 operarios metalúrgicos despedidos en la ciudad de Río Grande.

Para los trabajadores afectados, el cierre no es una sorpresa, pero sí un desenlace que afecta de lleno su vida diaria. Desde el mes de febrero, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se mantiene en estado de alerta y asamblea permanente frente a las puertas de la planta. La situación es crítica: las familias no solo enfrentan la pérdida de su fuente laboral, sino que también reclaman el pago inmediato de salarios adeudados y exigen certezas sobre sus indemnizaciones.

En este escenario, el directorio de la empresa, presidido desde fines de 2025 por Roberto Ángel Ceretti, argumenta que el modelo de negocio se volvió inviable por el alto costo del financiamiento: tasas del 30% frente a ganancias del 15%.

Los intentos fallidos de salvataje

La caída definitiva de Aires del Sur ocurrió tras el fracaso de varias alternativas para mantener la producción activa:

  • La alianza asiática: se buscó una inversión de 5 millones de dólares del gigante chino Chigo Group. El plan incluía reactivar la planta con la llegada mensual de 14.000 kits de fabricación china, pero los inversores postergaron el desembolso a la espera de auditorías que la urgencia financiera de la empresa no pudo resistir.

  • El plan de continuidad rechazada: como último recurso, el gremio y la empresa propusieron un "Plan de Continuidad Productiva Controlada" para ensamblar 4.000 kits que ya están en la planta. El objetivo era generar 500.000 dólares para sanear deudas y pagar salarios, pero la Justicia rechazó el pedido el pasado 19 de febrero, sentenciando el destino de la fábrica.

Un contexto hostil para la industria fueguina

La quiebra de Aires del Sur no es un hecho aislado, sino que se produce en un momento de cuestionamiento profundo al régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, vigente desde 1972. 

Este escenario se agravó con el cambio en la política económica nacional: la decisión del Gobierno de eliminar aranceles a la importación de productos tecnológicos a mediados de 2025 deterioró drásticamente la competitividad de las plantas locales. Para los sindicatos, lo ocurrido en Aires del Sur es el síntoma de un modelo de "apertura comercial indiscriminada" que pone en jaque miles de puestos de trabajo en el punto más austral del país.

Por ahora, los activos de la firma, incluyendo la planta tasada en 15 millones de dólares, quedan a disposición de la Justicia laboral con la esperanza de cubrir, al menos, una parte de las deudas con quienes dedicaron años de su vida a la producción de aire acondicionado en el corazón de la isla.