La derrota de Atlético de Madrid ante Arsenal en semifinales de la Champions League no solo dejó afuera al equipo español, sino que también prolongó una histórica sequía. Diego Simeone volvió a quedarse a un paso del título y estiró una racha que golpea al fútbol argentino desde hace seis décadas.
El Emirates Stadium fue escenario de otro capítulo frustrante para el Atlético de Madrid en la Champions League, pero también para nuestro país. Simeone volvió a quedarse en la antesala de la gloria, incluyendo las finales del pasado sin poder coronarse, y esta nueva caída refuerza una estadística que se transformó en una verdadera “maldición” para los entrenadores argentinos en el máximo torneo europeo.
Una sequía que se arrastra desde 1965
La Champions League, históricamente dominada por equipos y entrenadores europeos, no ha vuelto a tener un campeón argentino desde hace más de medio siglo. Para encontrar el último antecedente hay que retroceder hasta 1965, cuando Helenio Herrera conquistó el torneo con el Inter de Milán.
MÁS INFO
Herrera, uno de los grandes revolucionarios tácticos del fútbol, logró un bicampeonato que lo colocó en la historia grande del deporte. Junto a él, solo otro argentino pudo levantar la Orejona como entrenador: Luis Carniglia, quien se consagró con el Real Madrid en 1958 y 1959.
Desde entonces, el dominio argentino en los bancos de suplentes europeos se ha visto reducido a participaciones destacadas, pero sin títulos. La eliminación del Atlético no hace más que extender esa sequía que ya supera los 60 años.
Simeone, protagonista de la frustración moderna
El caso del "Cholo" Simeone es paradigmático. Con el Atlético de Madrid logró consolidar un proyecto competitivo que desafió a gigantes como Real Madrid y Barcelona, y que incluso lo llevó a disputar las finales de 2014 y 2016 de Champions League. Sin embargo, el título siempre le fue esquivo.
El entrenador argentino alcanzó múltiples instancias decisivas, pero no logró romper la racha negativa. Su estilo, basado en la intensidad y la solidez defensiva, lo posicionó como uno de los técnicos más respetados del continente, aunque sin la recompensa máxima.
Esta nueva eliminación en semifinales se suma a una lista de frustraciones que alimentan la narrativa de una deuda pendiente tanto para Simeone como para el fútbol argentino en Europa.
Otros técnicos argentinos que quedaron en la puerta
Simeone no es el único. A lo largo de la historia, varios entrenadores argentinos estuvieron cerca de conquistar la Champions League, pero ninguno logró dar el paso final. Juan Carlos "Toto" Lorenzo, leyenda de Boca Juniors como entrenador, llevó al Atlético de Madrid a la final de 1974, donde cayó también en la definición.
Ya en el siglo XXI, Héctor Cúper protagonizó una de las rachas más dolorosas: perdió dos finales consecutivas con el Valencia, en 2000 y 2001. Más cerca en el tiempo, Mauricio Pochettino alcanzó la final en 2019 con el Tottenham, pero fue superado por el Liverpool. Estos casos refuerzan la idea de una tendencia repetida: técnicos argentinos competitivos, protagonistas, pero sin la consagración final.
