En un Mundial plagado de críticas por los precios, el estadio de Atlanta y la ciudad en su conjunto están aliviando el bolsillo de los aficionados al fútbol, con opciones gastronómicas asequibles, un "Fan Fest" gratuito y un transporte económico.
El estadio, sede de los Atlanta Falcons de la NFL y del Atlanta United de la MLS, es de fácil acceso desde el centro de Atlanta y, para quienes utilizan el transporte público, la empresa ferroviaria local MARTA no ha subido las tarifas durante el torneo.
"Nos encontramos en una situación muy privilegiada", dijo a Reuters el director de operaciones del estadio, Dietmar Exler. "Contamos con 15.000 habitaciones de hotel a menos de 15 minutos a pie. Tenemos dos estaciones de metro justo al lado del estadio que conectan con el aeropuerto en unos 20 minutos".
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"Contamos con una infraestructura similar a la de muchas ciudades europeas, algo que en Estados Unidos no suele ser muy habitual. Aquí el entorno es diferente. Y tenemos el Fan Fest, a menos de 10 minutos a pie del estadio", señaló.
Los propietarios del estadio no tienen ningún control sobre los precios de las entradas para el Mundial, pero una vez que los aficionados se encuentren dentro de este recinto de última generación con aire acondicionado, es posible que se sorprendan por la variedad de opciones gastronómicas disponibles y por su costo.
"No importa quién venga aquí, ya sea la FIFA o un concierto, el promotor es quien decide el precio de la entrada", explicó Exler. "Lo que sí está bajo nuestro control es la comida, por ejemplo, o el transporte hasta aquí. De eso se encarga la ciudad de Atlanta, es decir, todos nosotros juntos".
El estadio se inauguró en 2017, y el análisis que hizo Arthur Blank, propietario de los Falcons, en otros recintos de la NFL le llevó a querer ofrecer algo diferente a los aficionados.
"Para nosotros, la prioridad absoluta es siempre la experiencia de los aficionados. Queremos ofrecerles la mejor experiencia posible en todo lo que hacemos", afirmó Exler.
"Tenemos precios como los de la calle, lo que significa que cobramos lo mismo que los restaurantes de la ciudad. No deberíamos cobrar más solo porque estés dentro del estadio y no puedas irte", indicó.
"Además, contamos con una docena de productos a precios asequibles para los aficionados. Por ejemplo, la Coca-Cola ilimitada cuesta 2 dólares. Te dan un vaso y puedes rellenarlo tantas veces como quieras. Un perrito caliente cuesta 2 dólares, y hay otros 10 productos con precios fijos de este tipo", agregó.
Esos precios no han subido desde la inauguración del estadio y nunca se ha planteado aprovecharse de la afluencia de aficionados internacionales.
"Siempre mantendremos esos precios", dijo Exler. "Desde los partidos de fútbol americano universitario hasta los Falcons, desde el Atlanta United hasta el Mundial. Ese es simplemente nuestro compromiso con los aficionados".
"En Atlanta, apostamos por unos precios asequibles para los aficionados. Esa es simplemente nuestra forma de actuar aquí. Lo llamamos 'hospitalidad sureña'", afirmó.
(Texto de Trevor Stynes; información adicional de Vitalii Yalahuzian y Christophe Van Der Perre desde Atlanta; edición de Ed Osmond)
