Hay obras que trabajan la tensión desde el grito y otras que la construyen desde lo invisible. La Curva del Tiempo, obra dirigida por Martina Cabanas Collell, elige el segundo camino. Desde el inicio instala un clima extraño, suspendido, como si el tiempo en escena respirara distinto al del resto del mundo.
La acción transcurre en una chacra andina que parece detenida en otra época. Allí vive Ángel, un hombre aferrado a un pasado que no termina de soltarse. Convive con un caballo, una tortuga y con algo más difícil de nombrar: la presencia, real o imaginada, de Teresa, su gran amor, que aparece o lo atraviesa en determinados momentos. Mientras tanto, boleros suenan desde una radio lejana y la voz de un locutor atraviesa la escena como un eco persistente, casi como una conciencia externa que nunca se apaga.
Ese universo cerrado se ve alterado por la llegada de Lina, una abogada que huye de su vida urbana y de un presente que no logra sostener. El encuentro entre ambos desarma las certezas de Ángel y pone en movimiento una historia que hasta entonces parecía congelada. Lo que empieza como un cruce improbable entre dos soledades deriva en un juego cada vez más complejo entre lo real y lo fantástico, entre el duelo y el deseo, entre lo que fue y lo que podría ser.
Federico Buso y Magela Zanotta, quienes interpretan a los protagonistas de la obra, sostienen esa ambigüedad con un trabajo actoral notable. Encarnan no solo a Ángel y Lina, sino también a esa tercera presencia que se resiste a desaparecer. Logran transmitir la desesperación y la fragilidad de sus personajes sin sobreactuar, sin caer en el exceso. Hay una contención que vuelve todo más verdadero: la química entre ambos es evidente y sostiene el ritmo emocional de la obra, cada cruce tiene tensión, cada silencio pesa.
MÁS INFO
La dramaturgia demuestra un manejo preciso del tiempo escénico. La información no se entrega de golpe: se dosifica. El público es guiado con inteligencia hacia una revelación que resignifica lo anterior. Ese nivel de trabajo ya fue reconocido con nominaciones a los Premios ACE 2025 en la categoría Mejor actuación en teatro alternativo para Federico Buso y también para Magela Zanotta. Un doble reconocimiento que confirma la solidez interpretativa que se despliega en escena.
Dónde ver La Curva del Tiempo
La Curva del Tiempo se presenta en Espacio Callejón hasta el 5 de marzo, antes de continuar su recorrido en España. Es una obra que combina humor y melancolía sin subrayados, que juega con el misterio sin perder humanidad y que recuerda que el tiempo, cuando parece detenido, a veces es el escenario más peligroso de todos.
