En estas vacaciones de invierno, el Teatro Ciego abre sus puertas en Palermo con una propuesta única: cuatro experiencias inmersivas que invitan a descubrir la oscuridad como un espacio de juego, encuentro y creatividad. Con funciones durante todo julio y parte de agosto, la compañía ofrece espectáculos pensados para todas las edades, donde los sentidos se convierten en protagonistas.
La iniciativa se enmarca en la tradición del Teatro Ciego, nacido en Córdoba en 1991 y convertido en referente mundial desde la apertura de su sala en 2008. Su formato inclusivo elimina la necesidad de la vista y habilita una participación plena, transformando la percepción y el vínculo con el entorno.
Cuáles son las propuestas
Entre las propuestas destaca Chakras Infancias, un viaje sensorial que combina música en vivo, aromas y momentos de oscuridad total. Guiados por Wayra, espíritu guardián del tambor, los niños recorren continentes y culturas mientras exploran emociones y deseos. La calma se convierte en aventura y la meditación en un juego compartido.
Otra experiencia es El Club de los Sentidos, una misión interactiva para recuperar la capacidad de asombro. El público atraviesa postas sensoriales con desafíos de olfato, gusto, tacto y oído, hasta culminar en la oscuridad total. Allí descubren que, al apagar las pantallas, se enciende la creatividad y la emoción compartida.
MÁS INFO
La propuesta La Canción del Abuelo ofrece un encuentro intergeneracional alrededor de un fogón imaginario. Marito, abuelo ciego y guitarrero, guía a grandes y chicos en un recorrido por canciones, patios y calles de barrio. La música y los aromas despiertan recuerdos que se cantan y se sienten, en una experiencia cálida y conmovedora.
Por su parte, Mi Amiga la Oscuridad presenta a Nescius y Positivín, dos personajes que enseñan a ver la oscuridad como aliada de la imaginación. La obra transita de la luz tenue a la oscuridad absoluta, mostrando que este espacio puede ser fuente de aventuras y creatividad para todas las infancias.
Cada función dura 50 minutos y está recomendada a partir de los 4 años, lo que convierte a estas experiencias en una opción ideal para disfrutar en familia. La programación busca que niños, adolescentes y adultos compartan un mismo escenario sensorial.
El elenco está integrado por artistas como Majo Espósito, Maru Villamonte y Fabio Rosenstein, bajo la dirección de Erika Veliz y Facundo Bogarín. La producción, a cargo de Eugenia Peralta y Sofía Martín, refuerza el carácter cooperativo e inclusivo de la compañía.
La técnica del Teatro Ciego se apoya en sonidos inmersivos, aromas y guías actorales que orientan al público en la oscuridad. Así, cada espectador adapta su cuerpo a nuevas referencias y descubre un modo distinto de percibir.
Las funciones se realizan en la sala de Borges 1974, en Palermo, CABA. Las entradas pueden adquirirse online a través de Entrada Uno o en la boletería presencial.
La propuesta se presenta como un espacio para reconectar en tiempos de hiperconexión digital. Al apagar las pantallas, se enciende la imaginación y se recupera la curiosidad.
El Teatro Ciego invita a transformar la oscuridad en un territorio de juego, música y emociones compartidas. Una oportunidad para que las vacaciones de invierno se conviertan en un viaje sensorial inolvidable.
