Luis Brandoni falleció en la madrugada de este lunes 20 de abril días después de haber sufrido un hematoma subdural y así dejó un gran vacío en el espectáculo argentino. En ese contexto, Guillermo Francella se pronunció sobre lo que significa para él esta partida de quien fue su colega y amigo.
El intérprete de Pepe Argento dialogó con Georgina Barbarossa en su programa de Telefe y sostuvo: "Se nos fue el querido Beto, nuestro gran amigo. Para mí ha sido un referente y alguien con quien generé una amistad hermosa. Hicimos un montón de contenidos y siempre estaba a su lado, permanentemente vinculándome. Todos estos días estuve hablando con Carlitos (Rottemberg), con su señora, para saber el estado de salud".
Cabe recordar que Francella y Brandoni forjaron su amistad gracias a varios proyectos artísticos que los reunieron como Mi Obra Maestra y Esa Maldita Costilla. "Desde ayer sabía que había una involución en su salud y se esperaba el desenlace. De modo que estaba un poco preparado", agregó Guillermo.
El actor reveló que se enteró del deceso de su colega ni bien pasó: alrededor de la 1 de la madrugada del lunes 20 lo llamó Rottemberg para darle la triste noticia. "Muy doloroso, muy doloroso. Un gran amigo, un emblema para mí", cerró.
Qué pasó con la casa de Esperando La Carroza, filme protagonizado por Luis Brandoni
La propiedad ubicada en Echenagucía 1232, en el barrio de Versalles, se ha consolidado como un hito ineludible de la cultura argentina. Su relevancia histórica se debe a que fue la locación central de Esperando la carroza (1985), el icónico largometraje que reunió a figuras de la talla de China Zorrilla, Luis Brandoni, Antonio Gasalla y Betiana Blum.
Este inmueble no solo es reconocido por su valor arquitectónico, sino por ser el escenario donde se retrataron las costumbres y tensiones de la clase media argentina que la película logró inmortalizar. El edificio, que data de 1929, fue obra de un inmigrante español y actualmente continúa en manos de su nieta, Flavia Pérez.
Responde a una estructura clásica que, a pesar del tiempo, se mantiene como un destino de interés para los seguidores del film. Al ser un hogar habitado por la familia original, la casa conserva una mística especial, funcionando como un vínculo directo entre la realidad cotidiana del barrio y la ficción cinematográfica que marcó a varias generaciones.
