El domingo 28 de junio de 2026, el trío brasileño Gilsons se presentó en el C Complejo Art Media de Buenos Aires, en el marco de su gira mundial, con un show vibrante que combinó tradición y modernidad. Con entradas agotadas y un público entregado, la velada se convirtió en una fiesta carioca que celebró el amor, la música y el legado de Gilberto Gil.
La noche comenzó con un clima de expectativa desde temprano, las filas de asistentes se extendían por la avenida Corrientes, que reflejó la diversidad de generaciones que se reunieron para ver a José, João y Francisco Gil. Apenas sonaron los primeros acordes, el recinto se transformó en una pista de baile. Las parejas se abrazaban, los amigos coreaban y el público entero se dejaba llevar por la cadencia de la samba y los ritmos afrobrasileños, mientras los beats electrónicos añadían un aire contemporáneo.
El repertorio alternó entre los grandes éxitos como “Várias Queixas” y “Devagarinho” y las nuevas composiciones de su segundo álbum, Eu Vejo Luz. En estas canciones, los Gilsons generaron momentos de intimidad y el público respondió con coros y aplausos.
El escenario elegido, el C Complejo Art Media, aportó un marco especial. Inaugurado en 2019 en una antigua fábrica metalúrgica de Chacarita, este espacio se consolidó como uno de los centros culturales más grandes de Latinoamérica.
La presentación en Buenos Aires fue también un reflejo del legado de Gilberto Gil, abuelo de Francisco y figura central de la música brasileña. Su espíritu tropicalista y su capacidad de fusionar géneros se hicieron presentes en cada acorde, mostrando cómo la herencia musical se renueva en manos de los Gilsons, quienes expanden esa tradición hacia un lenguaje contemporáneo que dialoga con el pop y la electrónica.
Fue más que un recital: una crónica viva de cómo la música brasileña sigue reinventándose y conquistando corazones en todo el mundo. Entre baile carioca, hits coreados y parejas abrazadas, Buenos Aires se convirtió en escenario de una celebración que quedará en la memoria de quienes la vivieron.
