Del 13 al 15 de noviembre de 2026, el histórico escenario Atahualpa Yupanqui, ubicado en la Plaza Próspero Molina, volverá a ser el epicentro de la danza folklórica nacional con la segunda edición de Aquí Cosquín Danza.
Tras el éxito del evento debut en 2025, la Comisión Municipal de Folklore abrió la convocatoria para que academias, ballets y bailarines de todo el país se sumen a esta celebración que resalta la danza como una expresión artística fundamental y un vínculo entre generaciones.
Este encuentro se presenta como un espacio donde el arte y la cultura se manifiestan a través del movimiento, el ritmo y la pasión de quienes llevan la danza en su identidad. Cada presentación es una oportunidad para compartir talento, aprender y mantener vivas las tradiciones folklóricas que forman parte de la historia argentina.
La convocatoria invita a todos los interesados a subir al escenario y formar parte de tres jornadas inolvidables, cargadas de emoción y energía, en uno de los escenarios más emblemáticos del país.
Para inscribirse o realizar consultas, los interesados pueden comunicarse al teléfono 3541637575 o escribir al correo [email protected]. El plazo para anotarse se extiende hasta el 15 de junio. Así, Aquí Cosquín Danza 2026 promete ser un evento imperdible para quienes valoran el arte del movimiento y la pasión por nuestras raíces.
Los shows de La Sole en Cosquín que revolucionaron al folklore
La noche del 26 de enero de 1996 la fuerza arrolladora de una entonces desconocida adolescente llegó al escenario mayor de Cosquín para revolucionar el panorama musical nacional. A treinta años de ese hito, consagrada y reconocida como un ícono, Soledad Pastorutti festejó sus tres décadas de carrera este año con un show histórico con entradas agotadas.
En 2016 la artista oriunda de Arequito invitó a un sinfín de íconos del folklore como Los Manseros Santiagueños, El Chaqueño Palavecino, Abel Pintos, Luciano Pereyra, Los Nocheros y muchos más a un show que dio en el festival con motivo de sus 20 años de carrera; en esa ocasión, el recital se dio en la fecha exacta que se cumplían dos décadas desde aquel Cosquín 96. En esa oportunidad también se habían agotado las entradas para su noche.
El camino de Soledad hacia el escenario mayor del festival no se dio a través de la competencia del pre-Cosquín: ella cantaba en las peñas aledañas al recinto y el boca en boca hizo que el fenómeno de "la niña que revoleaba el poncho" llegara a la plaza Próspero Molina.
