Rivales y supervivientes: Chris Evert y Martina Navratilova se reencuentran en Nueva York

10 de junio, 2026 | 17.11

Durante más de medio siglo, Chris Evert y Martina Navratilova han sido dos pilares del deporte moderno: rivales, amigas, contrapuntos y ‌coautoras de una de las ‌historias más fascinantes del tenis.

Sus duelos marcaron una época, trascendieron el deporte y ayudaron a redefinir lo que podían ser las deportistas: feroces, vulnerables, políticas, glamurosas y sin complejos.

Ahora, más de 50 años después de conocerse, cuando eran adolescentes, las dos mujeres cuyas vidas quedaron entrelazadas para siempre se sientan juntas en Nueva York antes del estreno de su documental de ​Netflix  "Chris and Martina: The Final ⁠Set", para reflexionar no solo sobre una rivalidad para la posteridad, ‌sino también sobre una amistad que perduró.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

"La verdad es que ⁠es alucinante cuando piensas en la primera ⁠vez que nos conocimos", dijo Navratilova, que cumplirá 70 años a finales de este año, remontándose a una vida atrás. "Lo recuerdo mejor que Chris, porque Chris ya ⁠era famosa y yo no era nadie".

"Si nos hubieras dicho ​lo que iba a pasar, te habríamos dicho: 'Estás loco'. ‌Y si nos hubieras dicho qué ‌carreras íbamos a tener, te habríamos dicho: 'Ni hablar. Es imposible que esto ⁠pase'", añadió, antes de sonreír a su adversaria y amiga de toda la vida.

Evert asintió. "Éramos tan diferentes en nuestra juventud", dijo. "Yo era una buena chica católica, recatada y correcta (...) Llevaba esmalte de uñas y mis pequeños pendientes, ​y ya ‌sabes (...) intentando ser femenina al mismo tiempo, y Martina era la deportista, era la atleta. Éramos tan diferentes en todos los sentidos, en forma y en fondo".

"Pero hay algo ahí. Supongo que la profundidad de todas nuestras experiencias y nuestras emociones, y que ⁠hemos compartido los momentos más importantes de la vida de la otra, todo lo que ha pasado, desde enfermedades hasta matrimonios y todo lo demás", añadió Evert, de 71 años.

"Siempre hemos estado ahí la una para la otra (...) ese es el denominador común".

El denominador común fue aún más profundo durante sus tratamientos contra el cáncer. A Evert le diagnosticaron cáncer de ovario en 2021 y a Navratilova, ‌cáncer de garganta y de mama dos años después; ambas los superaron y las experiencias transformaron un vínculo ya de por sí extraordinario en algo aún más profundo.

"Bueno, Martina ya era mi amiga en aquel momento, pero creo que eso magnificó el hecho de que era muy leal y me apoyaba ‌mucho, y de que siempre estaría ahí para mí. Compartimos esta experiencia. Es bonito estar en las trincheras con alguien a quien realmente quieres", dijo Evert.

Para Navratilova, la dura ‌prueba afianzó todo ⁠lo que habían construido juntas durante décadas.

"Nos llevó a un nivel diferente en nuestra relación de amistad", dijo. "Confianza y empatía (...) ​ya teníamos mucho, pero ahora es como: 'Las dos podríamos morir'".

"La cosa se pone muy seria, esto no es un partido de tenis. Así que simplemente amplificó todo", continuó Navratilova.

(Reportaje de Ossian Shine en Nueva York; edición de Bill Berkrot.)