La ropa que usamos a diario está en contacto permanente con la piel, el sudor, el polvo y distintas superficies. Con el paso del tiempo, las telas acumulan bacterias, restos de jabón y olores persistentes que muchas veces no desaparecen con un lavado tradicional. Frente a este problema cotidiano, expertos en limpieza del hogar destacan un recurso sencillo y económico que gana cada vez más popularidad, agregar sal gruesa antes de lavar las prendas.
Aunque parezca un truco antiguo, su efectividad tiene fundamentos concretos. La sal gruesa, cloruro de sodio, posee propiedades higroscópicas, es decir, tiene la capacidad de absorber humedad. Esta característica facilita que se desprendan residuos adheridos a las fibras textiles. Además, su textura ligeramente abrasiva puede colaborar en la remoción de suciedad cuando se utiliza de manera adecuada y sin excederse.
Por qué puede mejorar el lavado
Especialistas en cuidado de la ropa explican que incorporar sal gruesa como complemento del detergente habitual puede aportar varios beneficios:
- Contribuye a neutralizar olores intensos.
- Ayuda a desprender restos de sudor acumulado.
- Puede colaborar en la fijación de colores en determinadas telas.
- Por eso, se presenta como una alternativa accesible para reforzar el lavado habitual, sobre todo en prendas de uso frecuente como ropa deportiva, medias o toallas, que tienden a concentrar olor corporal y humedad.
Los principales beneficios
- El uso de sal gruesa antes del lavado puede:
- Reducir malos olores, especialmente en telas que absorben sudor.
- Favorecer una limpieza más profunda, al ayudar a aflojar suciedad incrustada.
- Proteger los colores, disminuyendo el riesgo de que algunas prendas destiñan.
- Evitar fragancias artificiales, ideal para personas sensibles a perfumes.
- Resultar económica y fácil de conseguir, ya que suele estar disponible en cualquier cocina.
Cómo usarla paso a paso
- El procedimiento es simple y no requiere productos adicionales:
- Colocar la prenda en una superficie limpia o directamente dentro del tambor del lavarropas.
- Espolvorear una pequeña cantidad de sal gruesa sobre las zonas con mayor olor o suciedad.
- Dejar actuar entre 15 y 30 minutos.
- Lavar normalmente con el detergente habitual.
- Secar como de costumbre, al aire libre o en secadora.
- La clave está en no excederse en la cantidad para evitar residuos y en utilizarla como complemento, no como reemplazo del detergente.
