Durante el invierno, las plantas de interior atraviesan una etapa distinta a la del resto del año. Los días más cortos, las bajas temperaturas y el uso de calefacción modifican las condiciones de los hogares y pueden afectar su desarrollo. Como muchas de las especies que se cultivan dentro de casa provienen de regiones tropicales o subtropicales, el frío suele representar un desafío adicional.
Según explicó Julián González Oliva, creador de Ada Jardín, durante esta época las plantas reducen su actividad, crecen más lentamente y necesitan menos agua. Por eso, comprender estos cambios resulta clave para brindarles los cuidados adecuados y evitar problemas que puedan comprometer su salud.
Las plantas de interior más sensibles al invierno
Calatheas y marantas
Las calatheas y marantas se encuentran entre las especies más delicadas para mantener durante el invierno. Cuando la humedad ambiental disminuye demasiado, sus hojas pueden enrollarse, perder intensidad en el color o presentar puntas secas.
Además, suelen resentirse cuando permanecen cerca de ventanas frías o expuestas a corrientes de aire. Para protegerlas, los especialistas recomiendan alejarlas de fuentes de calefacción directa y procurar que el ambiente conserve un nivel moderado de humedad.
Alocasias
Las alocasias suelen reaccionar al descenso de la temperatura deteniendo su crecimiento e incluso perdiendo algunas hojas. Este comportamiento forma parte de una etapa de reposo parcial que atraviesan durante los meses más fríos. En estos casos, es importante evitar los cambios bruscos de temperatura y espaciar los riegos para acompañar el ritmo más lento de la planta.
Ficus lyrata
También conocido como pandurata, el ficus lyrata puede evidenciar el estrés provocado por el invierno a través de la caída de hojas. Esto suele ocurrir cuando recibe corrientes de aire frío o cuando es trasladado de lugar de manera repentina. Se trata de una especie que se desarrolla mejor en ambientes luminosos y con condiciones relativamente estables durante todo el año.
Begonias
Las begonias requieren especial atención durante esta época porque son sensibles a la combinación de bajas temperaturas y exceso de humedad. Cuando el sustrato permanece mojado durante demasiado tiempo, pueden aparecer problemas fúngicos o procesos de pudrición. Por eso, resulta fundamental controlar el riego y asegurarse de que la tierra tenga tiempo suficiente para secarse antes de volver a aportar agua.
Fittonias
Las fittonias también figuran entre las especies que suelen resentirse durante el invierno. Su sensibilidad a los cambios de humedad y temperatura hace que requieran condiciones más controladas para mantenerse saludables durante los meses fríos.
Qué cambia en las plantas durante el invierno
A diferencia de lo que ocurre en primavera y verano, durante el invierno muchas plantas reducen su crecimiento y disminuyen su consumo de agua. Esto no significa necesariamente que estén enfermas, sino que están adaptándose a una estación con menos horas de luz y temperaturas más bajas. Por ese motivo, los especialistas recomiendan observar las necesidades particulares de cada especie, evitar los excesos de riego y protegerlas de corrientes de aire frío o fuentes de calor intenso que puedan alterar su equilibrio.
