No es el tiburón: el animal menos pensado que puede oler el miedo de los humanos

Un estudio reveló que un animal puede oler el miedo en los humanos. Cuál es y cómo lo hace.

24 de abril, 2026 | 19.28

Un estudio sorprendió al revelar que los caballos pueden oler el miedo en los humanos. La investigación dirigida por la Dra. Plotine Jardat del Instituto Francés de Equitación, y publicado en la revista científica PLOS One, descubrió que estos animales cuentan con esta capacidad y además modifican su comportamiento en función de la misma.

"Los caballos no solo detectan, sino que también reaccionan a los olores emocionales humanos", explican desde National Geographic, sitio especializado en ciencia que compartió el estudio. Según detallaron desde NatGeo, la investigación contó con dos etapas. La primera consistió en colocar "compresas de algodón en las axilas mientras veían escenas de películas alegres (...) con el objetivo de generar un sudor asociado a la alegría". El procedimiento se repitió pero, esta vez, con películas de terror.

Los caballos tienen la capacidad de oler el miedo en los humanos.

Una vez recolectadas las compresas de algodón, el equipo de investigación les hizo oler a los caballos las mismas, además de unas muestras sin emociones determinadas. El siguiente paso fue medir la "frecuencia con la que un caballo de prueba interactuaba con el investigador, según lo que olía, tanto mientras se le cepillaba como mientras la misma persona permanecía ligeramente alejada del animal", explican desde NatGeo.

Qué arrojaron los resultados del estudio

En lo que respecta a los resultados, el estudio arrojó que "los caballos que olieron las muestras de miedo interactuaron y tocaron menos a la persona que los del grupo de control o los que olieron las muestras de sudor derivadas de 'momentos de alegría'". En este sentido, la investigación demostró que estos animales modifican tanto su comportamiento como fisiología, frente a distintos olores humanos relacionados con el miedo. "Parecían más alertas, reactivos a acontecimientos repentinos y menos propensos a acercarse y tocar a las personas que tenían cerca", detallan desde el mencionado sitio web especializado.

En este sentido, la Dra. Plotine Jardat recomendó: "Si tu caballo no coopera en un ejercicio propuesto, tal vez sea mejor intentarlo otro día, cuando te sientas diferente", y enfatizó: "Llegar relajado y de buen humor puede favorecer una mejor interacción con el caballo, mientras que, si tienes miedo, el animal puede sentir ese miedo y, como respuesta, reaccionar de forma más intensa ante una situación potencialmente peligrosa".

Más allá de los beneficios en torno a la equitación que el estudio proporcionó, es una clara evidencia de los alcances de la ciencia y de cómo los seres humanos interactuamos más allá de lo visible con los animales y el ecosistema completo.