Invierno en Argentina: cómo enfrentar el frío polar con las regla de las tres capas de ropa

Se trata de un truco que ayuda a conservar el calor, evitar la transpiración y enfrentar el frío.

08 de julio, 2026 | 09.44

Con el comienzo del invierno 2026 llegaron las bajas de la temperatura, pero hay una forma clave de vestirse para no sufrir tanto el frío: la regla de tres capas. Se trata de un truco en el que cada prenda cuenta para conservar el calor. 

Cómo es la regla de tres capas: así debrías vestirte en invierno para no pasar frío

El truco de las tres capas de ropa para enfrentar el frío polar es una estrategia muy simple, pensada para realizar actividades al aire libre o salir sin tener frío. Lo cierto es que se basa en la idea de que varias capas finas son más eficientes que una sola prenda gruesa. La forma correcta de utilizarlas es la siguiente:

1. Prenda básica para mantener el calor

Se trata de la capa de ropa que está en contacto directo con la piel y tiene la función de conservar la temperatura corporal y absorber la humedad del cuerpo. La clave está en elegir remeras y/o calzas de algodón liviano, térmicas o de lana merino, que abriguen sin generar mucho volumen. 

Lo ideal es que queden ceñidas a la figura para que mantengan la temperatura y no se escape el calor. Además, suelen pasar desapercibidas en el resto del outfit.
 

A pesar de las tres capas se puede aprovechar a tener un look diferente (Foto: Pinterest)

2. El abrigo real

Es la capa de abrigo, como suéteres de lana, poleras, cárdigans tejidos o chalecos acolchados que generan calor y una barrera térmica contra el frío. Es también la capa donde se puede jugar más con el diseño: colores, texturas y tendencias, para darle onda al conjunto.

3. La barrera contra los cambios del clima

En la tercera capa se necesita una prenda de protección ante las diferentes inclemencias del clima. Desde vientos intensos, la lluvia y el frío abrumador. En esta categoría entran las camperas puffer, tapados de paño, trenchs impermeables o abrigos de cuero. Conviene elegirla con un poco de holgura, para que no comprima las capas de abajo, ya que el aire que queda entre medio también suma aislación.