Cada 14 de julio, las miradas se posan en Francia para conmemorar la toma de la Bastilla, un hito que transformó la historia moderna. Sin embargo, no hace falta viajar para sumergirse en el espíritu de la cultura gala. Buenos Aires y sus alrededores albergan una riquísima tradición culinaria que rinde homenaje a esta fecha patria a través de su costado más dulce y sofisticado: la alta pastelería.
Durante esta semana, prestigiosos rincones gastronómicos despliegan recetas centenarias, técnicas impecables y creaciones exclusivas diseñadas para transportar los sentidos directamente a las calles de Francia. Es la oportunidad perfecta para celebrar los valores de la libertad y la fraternidad compartiendo una mesa con impronta europea.
Propuestas para comer algo francés en Buenos Aires
-
Gontran Cherrier (Palermo y Belgrano): la célebre boulangerie francesa convierte los sabores tradicionales en protagonistas absolutos durante la semana del 13 al 19 de julio. Para esta ocasión, diseñaron un croissant exclusivo decorado con los colores de la bandera de Francia ($5500) y macarons con tapas azules y rojas rellenos de ganache de ananá ($4500). También ofrecen promociones imperdibles: una caja de seis macarons por $22,000, un combo de croissant con infusión por $9000 y otro de macaron con infusión por $8500. Ideal para una pausa con auténtico sello parisino en Malabia 1805 o Zabala 1901.
-
L’Atelier Bistró (Martínez): con más de dos décadas de trayectoria en la zona norte, este clásico restaurante de impronta francesa otorga a los postres un rol consagratorio. Después de platos fuertes emblemáticos como el magret o el confit de pato, la experiencia dulce se corona con una crème brûlée con crocante de masa sablé, profiteroles artesanales con helado y salsa de chocolate, o un nougat glacé con frutos rojos. Tampoco se queda atrás su fondant de chocolate con nueces caramelizadas, una caricia al paladar en Av. del Libertador 14520.
-
Croque Madame Palacio Paz (Retiro): ubicado en el majestuoso palacio de Avenida Santa Fe 750, este espacio resguarda la esencia de las recetas tradicionales de la pâtisserie. Su propuesta diaria incluye un delicado macaron de moka con centro de toffee que sigue la técnica parisina rigurosa, un frangipane de arándanos con crema de almendras horneada y fruta fresca, y la infaltable crème brûlée, elaborada con una cocción lenta y esa capa de azúcar quemada al soplete en el momento justo de servir.
