El Trump Mobile T1, el celular impulsado por la operadora vinculada a Donald Trump, quedó envuelto en una fuerte polémica luego de que un análisis técnico revelara que no sería un teléfono desarrollado desde cero en Estados Unidos, como se había promocionado. En cambio, el dispositivo sería una versión modificada de un modelo chino ya existente, con cambios estéticos y algunos ajustes en sus componentes.
La información surgió después de que especialistas de iFixit desarmaran el equipo para evaluar su reparabilidad. Según el informe, el supuesto celular "made in USA" comparte prácticamente toda su estructura con el HTC U24 Pro, un smartphone lanzado en 2024, al que únicamente se le habrían realizado modificaciones menores antes de comercializarlo bajo la marca Trump Mobile.
El análisis que pone en duda el origen del Trump Mobile T
De acuerdo con el análisis, los cambios más visibles incluyen una carcasa dorada, una bandera de Estados Unidos en la parte trasera y un diseño ligeramente diferente para el módulo de cámaras. Sin embargo, la arquitectura interna del dispositivo se mantiene prácticamente intacta, lo que refuerza la teoría de que se trata de un modelo previamente fabricado y luego renombrado para su venta.
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El estudio también detectó algunas diferencias puntuales respecto del HTC U24 Pro original. Por ejemplo, el Trump Mobile T1 incorpora chips de memoria Micron en lugar de SK Hynix y una batería de 5.000 mAh fabricada en Filipinas, mientras que el modelo base contaba con una unidad de 4.600 mAh producida en China. Más allá de esas modificaciones, los especialistas sostienen que el hardware esencial sigue siendo el mismo.
La prueba más contundente llegó cuando los técnicos intercambiaron la placa madre entre ambos dispositivos. El teléfono continuó funcionando con normalidad, una evidencia que, según iFixit, confirma que ambos equipos comparten la misma plataforma de hardware.
Por qué comparan al celular de Trump con el caso Zetta Mobile
El caso recordó inmediatamente a Zetta Mobile, la empresa española que años atrás aseguró fabricar smartphones en Extremadura cuando, en realidad, comercializaba dispositivos chinos con un cambio de marca. La comparación surge porque ambos proyectos recurrieron a una estrategia similar: tomar un teléfono existente, modificar algunos elementos externos y venderlo como un producto propio.
Aunque el informe señala que Trump Mobile sí habría ensamblado parte de los componentes en Estados Unidos, muchos de ellos continúan siendo de origen chino. Por eso, la investigación concluye que el T1 dista de ser un smartphone completamente diseñado y fabricado en territorio estadounidense, tal como había sido presentado durante su lanzamiento.
