La tecnología vieja plantea un problema que pocos resuelven bien. El celular que dejó de funcionar, la notebook que ya no enciende, los auriculares rotos: la mayoría termina en el fondo de un cajón o, peor, en el tacho de la basura. El problema es que estos dispositivos contienen un 3% de materiales peligrosos, como plaquetas de circuitos integrados, tubos de rayos catódicos y gases de refrigeración, que pueden contaminar el suelo y el agua si se descartan sin tratamiento. La buena noticia es que en CABA hay puntos específicos para llevarlos de forma gratuita.
Por qué no se pueden tirar a la basura común
Los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) están clasificados como Residuos Sólidos Urbanos de Manejo Especial por la Ley de Basura Cero de CABA. Su composición incluye un 72% de materiales reciclables (plásticos, metales, vidrio), un 25% reutilizable (cables, motores, fuentes de alimentación) y ese 3% peligroso que requiere gestión especializada.
Cada habitante de la ciudad genera aproximadamente 11 kg de RAEE por año, según datos del Gobierno porteño. Cuando esos materiales llegan a los puntos de recepción habilitados, se recuperan los recursos reciclables y se evita que los componentes tóxicos contaminen el ambiente o generen extracción innecesaria de materiales valiosos.
Los tres lugares donde podés llevarlos
- Opción 1 — Puntos Verdes Móviles: son camiones o puestos itinerantes que recorren los barrios de CABA según un cronograma publicado en el sitio del Gobierno de la Ciudad. El cronograma actualizado está disponible en buenosaires.gob.ar.
- Opción 2 — Puntos Verdes con Atención Personalizada: son puntos fijos distribuidos en distintos barrios de la Ciudad. Para encontrar el más cercano, se puede consultar el mapa interactivo en epok.buenosaires.gob.ar.
- Opción 3 — Locales Samsung: los comercios Samsung adheridos al programa también reciben RAEE para su entrega a recicladores habilitados o para reparación y reutilización.
Qué objetos aceptan
La lista es amplia: celulares y sus accesorios, computadoras (notebook, netbook, CPU, monitores, teclados, mouse), tablets, cámaras, reproductores de audio y video, consolas de videojuego, parlantes, auriculares, cargadores, pendrives, módems, impresoras, pequeños electrodomésticos (planchas, secadores, afeitadoras, cafeteras, licuadoras, jugueras y más), lámparas en desuso, cartuchos de tinta y tóner, y baterías de uso domiciliario.
