En las últimas horas, la Justicia le negó el beneficio de la libertad al exjugador Oscar "Junior" Benítez, quien cumple una condena de cinco años de prisión efectiva por los delitos de “coacción agravada, amenazas, daños, desobediencia y tenencia de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal” contra la familia de su expareja, en abril de 2024. En medio del pedido de la nueva defensora del futbolista, la segunda causa por "instigación al suicidio" contra Anabelia Ayala sigue avanzando y ya fue elevada a juicio, aunque todavía no hay fecha para el inicio del proceso.
"Todo comenzó con el cambio de defensa de Benítez. El año pasado se presentó una abogada que comenzó a difamar a la familia de Anabelia y también se la agarró conmigo. Pedí que se labraran actuaciones para el Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados por sus manifestaciones. Salió a acusar a los Ayala de tener la culpa de lo que había sucedido, negando lo que pasó", comentó el abogado, Rodrigo Tripolone, en diálogo con El Destape. Y añadió: "Junior Benítez está preso, la condena quedó firme".
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
En medio de los ataques de la defensora del futbolista, el letrado se enteró -recién allí- que se presentó un pedido ante el Juzgado de Ejecución y que lo habían pasado a un "Régimen de Libertad Asistida" en la Unidad N° 40 de Lomas de Zamora. En esa línea, Tripolone remarcó: "Hicieron todo esto sin haberme informado a mí, no teníamos ningún tipo de aviso. Ahí planteé que la jueza no podía omitir lo que dice la ley: el particular damnificado es vinculante con lo que diga en esta etapa, mencioné todos los hechos de agresión de Benítez estando preso (Ndr: apenas ingresó al penal -y también hace unos meses-, los difamó a los familiares a través de sus redes sociales).
"Lo que quedó demostrado ahora, con estos informes, es que no está en condiciones de pedir la libertad. Sigue echándole la culpa a la familia Ayala y a la víctima", agregó el abogado. Asimismo advirtió que si no vuelven a informar a la parte querellante -y damnificada- de ambas causas, pedirá la nulidad de todas las disposiciones judiciales.
MÁS INFO
El abogado de la familia Ayala aseguró que el cambio de abogada en la causa fue un punto de inflexión y remarcó que, desde ese momento, llevan adelante "una campaña de descredito y difamación". Incluso, según señaló Tripolone, colgaron un pasacalles que rezaba "Junior Benítez inocente" en la esquina de la casa de su ex.
Mientras tanto, a fines de septiembre de 2025 se informó que Benítez irá a juicio acusado del delito de "instigación al suicidio" en contexto de violencia de género por la muerte de su ex pareja. Según el fiscal a cargo, quedó acreditado -por los elementos de prueba reunidos entre 2018 y 2023- “en reiteradas ocasiones y de manera regular, mientras mantenía una relación de pareja con Anabelia Ayala, con claras intenciones de que la nombrada tome la decisión de quitarse la vida, la instigó y/o indujo para ello, desarrollando conductas violentas y controladoras, de manera constante y progresiva sobre su persona y la de su entorno familiar; conductas que la afectaron directamente, tanto de manera física como psíquica”.
Qué dice la resolución que niega la libertad de Benítez
Según indica el fallo al que pudo acceder El Destape, el condenado se encuentra en "condiciones temporales de acceder al beneficio de la Libertad Asistida" y hasta de lograr obtener la libertad condicional a partir del 4 de septiembre del 2026. A pesar de ello, tras la solicitud de la defensa, la jueza Cecilia Vázquez analizó diversos informes de conducta y criminológicos para expresarse negativamente.
Entre los principales argumentos "a favor" de su salida, se señala que "Benítez se encuentra incorporado en un Régimen Semiabierto de Modalidad Amplia" donde se observa una "conducta calificada de ejemplar diez (10), no siendo pasible de correctivos disciplinarios, mereciendo por ello un 'Concepto Bueno'". Además, en el texto se detalla que como cuenta con estudios medios completos no retomó su instrucción pedagógica ni participó de cursos o talleres culturales.
Pero desde el aspecto laboral, el informe destaca que "realiza tareas en el sector espacios verdes donde se desempeña con buena motivación, participación y actitud". También, añade, se registran tareas en el sector deporte. "En relación a su interacción con el personal penitenciario y sus pares, las autoridades informan que el mismo es normal", apuntaron.
MÁS INFO
Más allá de lo observado por Organismo Técnico Criminológico, la jueza Vázquez sostiene si bien es necesario que las conclusiones de los informes se funden en circunstancias objetivas relativas a la conducta dentro de la institución penitenciaria, como magistrada debe efectuar un análisis global tanto de su accionar como también de "características de su personalidad valoradas a través de estudios psicológicos, que establezca si los rasgos negativos que determinaron su comportamiento delictivo, han logrado atemperarse, lo que permitirá el grado de adaptación alcanzado por el condenado y consecuentemente, efectuar pronóstico sobre su futura reinserción social".
Los argumentos de la jueza
En el análisis, la magistrada sostiene que Benítez fue "perjudicado" por el padre de su ex, Anabelia Ayala, y lo acusa de ser una persona violenta. "Tiende a justificarse, proyectando la responsabilidad de esta transgresión en la pareja", manifiesta. Mientras que en relación al vínculo con la joven, que se quitó la vida el 1° de enero de 2024, el hombre remarca que eran celosos, controladores, discutían, ejercían violencia verbal aunque "niega episodios de agresión física".
"Tiene a victimizarse por la sanción recibida ya que considera no haber actuado por fuera de la ley, con un posicionamiento exculpatorio, sin observarse empatía ni consideración del daño ocasionado, centrándose en las consecuencias que esto ha tenido en sí mismo", señala Vázquez.
Si bien la situación de encierro parece haber "favorecido a cierta reflexión", la conclusión es que Benítez, "si bien posee adecuados recursos simbólicos para expresar sus ideas, en situaciones críticas podrían resultar insuficientes; pudiendo presentar dificultades en la regulación de sus impulsos". A su vez, frente al delito, "adopta un posicionamiento exculpatorio". Por ello, en lugar de aceptar la libertad asistida, sugirió su incorporación al Programa Deconstruyendo Masculinidades y el sostenimiento de un abordaje psicoterapéutico.
"Por todo ello (...), surgen cuestiones de tipo objetivas y subjetivas que me permiten presumir que -en caso de acceder a su libertad anticipada- dicho beneficio se vería frustrado por un comportamiento desajustado", cierra. Y concluye remarcando que se observa una "ausencia de revisión crítica de su pasado transgresor, como así también la falta de una real contención familiar y de un proyecto laboral concreto".
