El secreto que esconde el féretro de San Martín: por qué está inclinado y qué tiene que ver la masonería

Existe la teoría de que San Martín habría sido masón. La conexión que esto tendría con la inclinación de su féretro en la Catedral.

09 de junio, 2026 | 18.31

Los restos del General José de San Martín descansan en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Miles lo visitan por año y ya sean argentinos o extranjeros, a todos les llama la atención lo mismo: el féretro se encuentra levemente inclinado. Esta inclinación ha despertado a lo largo de los años diferentes teorías, entre ellas una que se vincula a la hipótesis de que el prócer era masón.

De acuerdo con esta versión, la Iglesia Católica no permitía que una persona perteneciente a la masonería fuera sepultada en terreno consagrado, por lo que el mausoleo habría sido construido en un sector especial de la Catedral. La leyenda fue creciendo con el tiempo y sumó distintas interpretaciones, como por ejemplo que el ataúd apunta hacia abajo como una forma de marcar esa condición, o que la inclinación sería de 33 grados, número que coincide con el máximo rango de la masonería.

Según una teoría, el féretro de San Martín estaría inclinado por su vínculo con la masonería.

¿San Martín era masón? Qué dicen los historiadores sobre su féretro

A pesar de la creencia popular, no se puede concluir que el féretro de San Martín está inclinado por masonería, dada la falta de registros que detallen cómo fue colocado cuando los restos fueron trasladados a la Catedral en 1880. Sin embargo, algunos testimonios recogidos décadas después ofrecen una explicación. Uno de ellos fue difundido en 1947 por Bartolomé Descalzo, entonces presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, quien citó las declaraciones de Juan Manuel Terrero, testigo de los actos relacionados con el traslado de los restos.

Según ese relato, el ataúd quedó inclinado porque la cámara mortuoria diseñada para albergarlo resultó más pequeña de lo previsto. Para poder introducirlo en el espacio disponible, habría sido necesario colocarlo con una inclinación determinada. Esto fue reafirmado con otra versión del cardenal Santiago Copello, quien señaló que el féretro presentaba una inclinación aproximada de 15 grados debido a las dimensiones del recinto y que la cabecera se encontraba orientada hacia el altar mayor.

Es por esto que, muchos historiadores consideran que la explicación arquitectónica tiene más sustento documental que la teoría vinculada a la masonería. Aun así, aquella hipótesis no puede ser descartada, en tanto no hay material que la niegue, pero tampoco que la confirme. Mientras tanto, el féretro inclinado de San Martín sigue siendo una de las tantas curiosidades que envuelven al máximo prócer de la Nación Argentina, y que por año se revitaliza con la visita de miles a la Catedral que se sorprenden.