Tras el comienzo de las clases y la renovación anual de los requisitos básicos de los gimnasios y los distintos ámbitos laborales, el apto físico vuelve a ser una de las consultas más solicitadas en los centros de salud.
Para el Hospital de Clínicas se trata de una herramienta clave en la detección temprana y la protección de la salud, que debe adaptarse según la edad, los antecedentes médicos y el tipo de actividad que realiza cada paciente.
”El apto físico es una evaluación médica destinada a determinar si una persona se encuentra en condiciones de realizar una actividad determinada, ya sea escolar, deportiva o laboral, sin riesgos para su salud ni para terceros”, explicó el médico generalista Nahuel López. Y agregó: “Muchas veces la consulta comienza por un requisito administrativo, pero se transforma en una oportunidad para prevenir complicaciones y promover hábitos saludables”.
Apto físico: una clave para la detección temprana y la prevención
Lejos de entenderse como un trámite administrativo, el apto físico debe ser considerado como una evaluación clínica orientada a detectar factores de riesgo y enfermedades no diagnosticadas en el marco de una instancia de cuidado integral.
“En la niñez y adolescencia, el apto físico permite detectar cualquier tipo de patología de forma temprana, evaluar el desarrollo y revisar el calendario de vacunación. En el ingreso escolar, por ejemplo, ofrece la posibilidad de detectar problemas visuales o auditivos que podrían traer consecuencias en el aprendizaje”, explicó el traumatólogo Andrés Ferrero y agregó que en los adultos, este control permite identificar de forma temprana enfermedades que podrían agravarse con determinadas tareas e incluso prevenir accidentes.
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Qué incluye el apto físico
Un control básico incluye la entrevista clínica; la medición de presión arterial, el peso, la talla y el índice de masa corporal; el examen cardiovascular y respiratorio; la evaluación osteomuscular y el control de vacunas.
Uno de los principales beneficios de hacerlo de manera anual es la posibilidad de detectar enfermedades asintomáticas en etapas tempranas como hipertensión, diabetes o depresión. No obstante, desde el Clínicas remarcan la importancia de evitar estudios innecesarios cuando no aportan beneficio clínico: "Más estudios no significan necesariamente mejor control y los estudios innecesarios pueden generar falsos positivos, ansiedad y procedimientos evitables”, añadió López.
Los especialistas recomiendan concurrir a la consulta con los antecedentes médicos, los estudios previos y el listado de medicación habitual, y aprovechar la instancia para actualizar el calendario de vacunación y evacuar posibles dudas.
La importancia de complementar con alimentación saludable
Una evaluación física determina si una persona está en condiciones de realizar ciertas actividades, pero también puede ofrecer sugerencias personalizadas para incorporar ejercicio de manera segura y llevar una alimentación saludable. "La práctica de actividad física durante las etapas de crecimiento favorece una mejor consolidación de la masa ósea, aumentando la densidad mineral y ayudando a prevenir osteopenia en el futuro", expresó el especialista.
Además, "contribuye al desarrollo armónico de la masa muscular, facilitando la biomecánica. Fomenta el aprendizaje de patrones motores, reduce el estrés a través de la regulación neuroendocrina, fortalece la autoestima y promueve una correcta higiene del sueño. También incide positivamente en las habilidades sociales, generando hábitos saludables para toda la vida”.
El profesional también remarcó que el ejercicio debe ir acompañado de una adecuada alimentación y descanso. “El músculo crece durante el sueño y a expensas de determinados nutrientes y proteínas. La evaluación nutricional en consultorio es fundamental, y los suplementos pueden utilizarse siempre que estén indicados por profesionales”, cerró.
