Quién es Osvaldo Fassetta, el segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega

La Justicia investiga la posible participación de Fassetta en el hecho, mientras que su abogado asegura que cuenta con las pruebas para demostrar que no estaba en el lugar al momento del crimen.

05 de junio, 2026 | 14.21

La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo detenido. Se trata de Osvaldo Fassetta, de 47 años, quien residía en la vivienda de la calle Campillo al 800, en el barrio Cofico de la ciudad de Córdoba. La misma vivienda donde la Justicia sospecha que fue asesinada la nena de 14 años.

La detención de Fassetta se produjo poco después de que el propio acusado brindara entrevistas televisivas en las que habló sobre su convivencia con Claudio Barrelier, el principal acusado por el crimen. En las mismas también relató detalles sobre la búsqueda de la niña tras su desaparición.

Fassetta es padre de dos hijos y está vinculado al rubro de la construcción. Actualmente atravesaba una compleja situación económica: según registros oficiales, mantiene deudas bancarias y figura en condición de “irrecuperable” ante el Banco Central de la República Argentina.

El testimonio que dio en televisión, que llamó la atención de los investigadores

Antes de ser detenido, Fassetta había explicado públicamente que ocupaba una habitación cercana a la entrada principal de la vivienda de Barrelier. Según su versión, no estuvo en la casa durante la noche en que Agostina desapareció y regresó recién el domingo 24 al mediodía, horas después de que la niña fuera vista por última vez.

También aseguró que fue Melisa Heredia, la madre de la joven, quien comenzó a sospechar de Barrelier tras escuchar la descripción aportada por el remisero. Además, describió una convivencia marcada por el aislamiento del principal acusado, quien permanecía gran parte del tiempo encerrado en una habitación a la que nadie más que él tenía acceso.

Entre los detalles que más llamaron la atención de los investigadores en las declaraciones de Fassetta en televisión, figura el cambio en el acolchado de su cama, lo que contó que detectó al regresar a la vivienda y le pareció extraño.

Para la fiscalía resulta difícil creer que una persona que vivía en la casa no haya escuchado ni advertido movimientos relevantes que pudieran estar vinculados a un crimen. También se investiga si tuvo participación en los llamados y los mensajes dirigidos a la madre de Agostina, entre ellos uno en el que una voz masculina le decía: “Quedate tranquila, te la tenemos dormidita”.

La defensa de Fassetta rechazó las acusaciones

El abogado defensor Eduardo Medina Allende cuestionó la detención de su cliente y aseguró que no se encontraba en la vivienda cuando ocurrió el femicidio. Según explicó, existen testigos y registros de cámaras de seguridad de una panadería cercana a su lugar de trabajo que respaldarían esta versión y demostrarían que permaneció fuera de la casa durante las horas en las que se cree que se cometió el crimen.

El letrado también sostuvo que es lógico que existan rastros genéticos de Fassetta en algunos ambientes de la vivienda, ya que residía allí. Además relativizó la existencia del supuesto mensaje enviado a la madre de la víctima.

El abogado recordó ante los medios que Fassetta y Barrelier se conocieron hace unos diez meses a través de su fanatismo compartido por el club cordobés Instituto y que fue el propio acusado quien le ofreció alojamiento en la casa.