Un devastador ciclón en Indonesia provocó una pérdida irreparable para la biodiversidad mundial. Según un estudio reciente, el ciclón Senyar, que azotó la isla de Sumatra en noviembre de 2025, causó la muerte de al menos 58 orangutanes de Tapanuli, la especie de simio más rara del planeta.
Estos ejemplares representan cerca del 10% de la población total de orangutanes de Tapanuli, que cuenta con menos de 800 individuos en estado salvaje, todos concentrados en el ecosistema de Batang Toru, el único hábitat conocido para esta especie.
Los fuertes vientos y lluvias intensas desataron deslizamientos de tierra e inundaciones que arrasaron amplias zonas del bosque, dejando más de mil personas fallecidas en distintas regiones de Sumatra, además de la dramática mortandad animal.
El duro golpe que significó el ciclón Senyar a Batang Toru
El estudio, publicado en la revista Current Biology, detalló que aproximadamente el 11% del hábitat de Batang Toru se vio afectado, lo que equivale a unas 8.300 hectáreas de bosque devastadas, un golpe duro no solo para los orangutanes sino también para la flora y fauna local.
El orangután de Tapanuli fue reconocido como especie independiente en 2017 y desde entonces es considerado uno de los mamíferos más amenazados del mundo. Esta catástrofe climática agrava aún más su frágil situación, ya que la pérdida de 58 ejemplares es un verdadero “choque demográfico devastador”, según señaló Jatna Supriatna, investigador de la Universidad de Indonesia y coautor del estudio.
Erik Meijaard, científico jefe de Borneo Futures, subrayó que “este nivel de pérdidas es considerable para una especie cuya población total es tan baja”, haciendo hincapié en la vulnerabilidad extrema que tienen estos animales frente a eventos extremos vinculados al cambio climático.
Además de las muertes directas, la destrucción del bosque limita el alimento y refugio disponible para los orangutanes, desplazándolos hacia áreas menos favorables y aumentando el riesgo de extinción. Organizaciones ambientales alertan que proyectos industriales como represas hidroeléctricas y minería de oro en Batang Toru solo agravan la fragmentación del hábitat.
Supriatna advirtió que para evitar la extinción moderna del gran simio más raro del mundo, Indonesia debe proteger de manera permanente este ecosistema único. También reclamó un compromiso internacional que aporte financiamiento inmediato para restaurar la biodiversidad afectada.
La tragedia del ciclón Senyar evidencia no solo la terrible devastación causada por fenómenos climáticos extremos, sino también la realmente urgente necesidad de preservar especies en peligro y sus hábitats, en un contexto global cada vez más amenazado por el cambio ambiental.
