A menos de una hora de la Ciudad de Buenos Aires existe un lugar explotado por el turismo capaz de fascinar a cualquiera. Castillos, pasajes laberínticos, puentes de piedra, lagos y construcciones que parecen extraídas de una novela medieval forman parte del pantallazo general.
Se trata de Campanópolis, una aldea temática ubicada en González Catán, que se convirtió en uno de los paseos más originales para disfrutar en los fines de semana.
Lejos de ser un parque de diversiones de los más convencionales, este predio propone una experiencia totalmente distinta. Sus calles invitan a caminar por la Edad Media entre edificios, museos, plazas y estructuras construidas con materiales recuperados y piezas antiguas. Todo ello se extiende sobre un predio de 200 hectáreas, rodeado de naturaleza.
El sueño de Antonio Campana
La historia de Campanópolis es tan interesante como su arquitectura y diseño. El lugar fue imaginado y construido por Antonio Campana, un empresario que, sin estudios de arquitectura, decidió materializar un proyecto que parecía imposible. El complejo comenzó a tomar forma hace casi cuatro décadas, sobre terrenos que anteriormente habían sido utilizados como tosqueras.
Después de recuperar el predio y enfrentar distintos problemas de salud, Campana se volcó por completo a la construcción de su sueño. Con una fuerte impronta creativa y ecológica, utilizó materiales provenientes de demoliciones para levantar un universo propio donde conviven torres, puentes, plazas y edificios inspirados en distintas épocas históricas.
Naturaleza, arte y fantasía
Uno de los grandes atractivos del paseo es que cada rincón tiene una sorpresa. El recorrido incluye espacios emblemáticos como el Puente Sin Fin, la Torre Mirador, la Casa de Piedra, museos temáticos y senderos que atraviesan bosques y lagunas.
Además de funcionar para el turismo, Campanópolis suele ser elegido como escenario de producciones audiovisuales, sesiones fotográficas y eventos. Su estética única lo convirtió en un sitio de referencia para quienes buscan ambientes fuera de lo común.
La aldea está construida íntegramente con materiales reciclados y rodeada por una de las reservas ecológicas más importantes de la provincia de Buenos Aires. Ahora sí el conurbano puede decir que lo tiene todo: arte, historia, sustentabilidad y naturaleza en un mismo espacio.
Para quienes buscan una escapada diferente de fin de semana, sin alejarse demasiado de la Ciudad de Buenos Aires, tienen que saber que Campanópolis ofrece la posibilidad de caminar, por unas horas, dentro de un cuento medieval inolvidable.
