El Indec encendió las alarmas económicas tras publicar su último informe técnico sobre el turismo internacional, el cual refleja un profundo saldo negativo para el país. La balanza turística registró déficit debido a que la salida de residentes locales hacia el exterior superó ampliamente la llegada de visitantes extranjeros. Este fuerte desequilibrio genera una presión directa sobre las demandas del dólar.
El flujo de viajeros de abril expuso una nueva brecha en el intercambio de divisas por motivos turísticos. Según el registro oficial de movimientos migratorios, ingresaron al país un total de 464 mil visitantes no residentes. En contraste, las salidas al exterior de residentes locales alcanzaron la cifra de 764 mil de personas.
El desglosado de la balanza turística muestra que el déficit principal se concentró en el segmento de los turistas, con un saldo rojo de 301,7 miles de personas, acompañado por una caída de 145,5 miles de excursionistas.
Los destinos preferidos donde se van los dólares
El informe detallado por el Indec permite rastrear las rutas migratorias donde los residentes locales eligen gastar sus ingresos. El 71,7% del turismo emisivo total se concentró en los países limítrofes.
Brasil se consolidó como el destino favorito de los viajeros locales con el 28,3% de la participación total. Chile ocupó la segunda posición con un 16,1%, seguido de cerca por Paraguay con un 12,3%. La masividad de estos viajes presiona la cotización del dólar tarjeta y los canales financieros alternativos utilizados por los viajeros en el extranjero.
Por el lado del turismo receptivo, Brasil también lidera como el principal emisor de visitantes hacia el territorio nacional con un 20,5%. Uruguay se posicionó en segundo lugar con el 16,4% y los países europeos aportaron de forma conjunta un 15,3% del total de las llegadas.
La vía aérea internacional se mantuvo como el canal logístico más crítico para la economía de divisas, representando más del 50% tanto de los ingresos como de los egresos de turistas. El Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery concentraron el 90,1% de los arribos aéreos y el 81,4% de las partidas hacia el exterior.
Por otra parte, la estadía promedio de los residentes que viajaron afuera se ubicó en 13,3 noches, extendiéndose a 22,5 noches en viajes a Europa y hasta 30,4 noches en el resto del mundo. Estas prolongadas estadías incrementan de forma exponencial el consumo dolarizado fuera de las fronteras nacionales, profundizando el drenaje de billete verde.
