Quienes trabajan en el expediente que llegó a debate con más de 900 pruebas y 17 imputados en dos causas paralelas sentados en el banquillo de los acusados, todavía insisten en que se va a cuestionar la hipótesis más precisa que se logró reconstruir: la de “sustracción y ocultamiento” en el caso Loan. A su vez, no descartan que durante el juicio se vuelva a hablar de aquellas suposiciones que se dejaron de lado, que van desde un accidente o hecho trágico el mismo día de la desaparición, aquel 13 de junio de 2024, como la intervención de una red de trata que fue desestimada porque no se pudo reconstruir los supuestos alrededor de la estructura que esa hipótesis sustentaría. Así, la elevación a juicio que impulsó por entonces la jueza Cristina Pozzer Penzo puso en conocimiento una serie de pruebas que se debatirán frente al Tribunal y que comprometen seriamente a los principales acusados.
En el juicio se pondrá en foco principalmente cuatro puntos clave que permiten trazar la existencia de un plan de actuación que, sea cual sea la hipótesis investigada, ubica en la escena a los sospechosos y fue detallada siguiendo la línea de tiempo y los testimonios de testigos, en contraposiciòn con mensajes y fotos obtenidas de teléfonos celulares peritados durante la instrucciòn judicial. Muchos de estos ejes que se debatirán en las audiencias en Corrientes, volverán a tener carga sobre los imputados que ya más de una vez hablaron sobre esos acontecimientos y sus dichos no sólo fueron incomprensibles para la investigación sino que no se descarta que nuevamente busquen alterar y desviar el debate.
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La aparición del botín de Loan
Uno de los primeros elementos tiene que ver con la aparición del “botín de Loan”, una pieza clave en la investigación que fue plantada días después de la desaparición del pequeño. Para los investigadores, nunca pasó desapercibido que Laudelina Peña (su tía) y el excomisario Walter Maciel se disputaran el hallazgo de lo que en ese momento era una pieza clave para la búsqueda. Sin embargo, sólo se trató según las pericias de una prueba plantada que buscaba distraer la investigación y marcar un camino que sólo le permitía ganar tiempo a los perpetradores del crimen. En el juicio se buscará resolver si finalmente fue Victoria Caillava quien le dio el calzado a Laudelina Peña para que lo pusieran en el lugar, lo que de comprobarse dejaría mucho más complicada a la exfuncionaria de la localidad correntina de 9 de Julio.
La toalla manchada con sangre
Para el expediente no fue solamente el botín el único elemento plantado durante los rastrillajes. También figura como prueba una toalla con una mancha de sangre que fue levantada de uno de los lugares más nombrados en la investigación: la famosa escuela abandonada, que fue reconocida por la mamá del pequeño desaparecido. El lugar donde apareció la toalla fue nombrado por todos los testigos y hasta por los imputados y se convirtió en el lugar donde los investigadores consideran que el pequeño estuvo cautivo. Además, fue el lugar donde se habló de su aparición alrededor de las 2 de la madrugada, mientras habían rastrillado varias veces la zona pero fue otro elemento falso, según los investigadores.
Las conversaciones telefónicas
Según el expediente, más de 12 horas después de la desaparición, corrió la noticia tanto entre quienes participaban de la búsqueda como de todo el pueblo de que el pequeño había sido encontrado. El detalle de las conversaciones encontradas en distintos teléfonos fue la pieza clave que dio a los acusadores la hipótesis de que se trató de un movimiento de los imputados para ganar tiempo y distraer la búsqueda.
"Presencia de Loan" en los autos de Carlos Pérez y Victoria Caillava
El elemento clave para los acusadores que será de amplio debate en el juicio se basará sobre las pericias realizadas en los vehículos de Carlos Pérez y Victoria Caillava. Para la jueza Pozzer Penzo, que investigó y elevó la causa a juicio, no hay dudas de que arrojaron resultados positivos las pericias que determinaron “presencia de Loan” en el auto y la camioneta del matrimonio imputado. Pese a las distintas versiones y coartadas de los acusados, la investigación sostiene que planearon cada paso y dejaron evidencias de ese plan en distintos escritos y elementos que también se señalarán como prueba durante las audiencias. Para los acusadores, el matrimonio fue la pieza clave para el ocultamiento y la extracción del menor del campo donde ya había sido captado durante aquella excursión al naranjal junto con tu tío Antonio Benítez, Mónica Millapi y Daniel Ramírez.
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Qué pasó con Loan: la reconstrucción según la acusación
Para la acusación, Antonio Benítez, Mónica Millapi y Daniel Ramírez llevaron al menor a una zona segura para la sustracción y ocultamiento, mientras Victoria Caillava y Carlos Pérez distraían al papá, José Peña. Mientras tanto, Laudelina Peña ofició de enlace para asegurarse que el pequeño vaya al recorrido junto a los mayores y otros menores y luego hizo la comunicación con el matrimonio para que salieran en el momento justo y recibieran al menor para seguir el camino. Luego se sumaría a este engranaje el comisario del pueblo, Walter Maciel, quien ayudó a distraer y entorpecer la investigación haciendo que los otros acusados ganaran un tiempo más que valioso.
Así, todas estas cuestiones serán llevadas a debate y se discutirá cada prueba para entender cómo fueron los movimientos de cada uno de los principales imputados junto a los otros 10 que se sumaron días más tarde, diciendo ser parte de la Fundación Lucio Dupuy, y participaron activamente para desviar la investigación. Mientras tanto, la esperanza de la familia sigue puesta en que los acusados rompan el pacto de silencio y digan qué pasó y qué hicieron con Loan.
