Ama a los peces y se hizo su propio estanque en su casa: Juan Pablo contó cómo vive su pasión

El joven creó su propio estanque lleno de peces en el patio de su casa. El origen de esta pasión se ubica en la etapa infantil de este ezeicense.

26 de marzo, 2026 | 13.43

En el corazón de La Unión, una tranquila zona de Ezeiza, el patio de Juan Pablo Chávez esconde un ecosistema que rompe con la monotonía del paisaje bonaerense. Lo que comenzó como una curiosidad personal se transformó, hace ya ocho años, en una obra de ingeniería natural de gran escala.

Allí, entre el murmullo del agua y el movimiento pausado de los peces koi, este joven logró materializar una pasión que lo acompaña desde hace décadas, creando un refugio donde la vida acuática es la protagonista absoluta.

El vínculo de Juan Pablo con este universo acuático nació de una chispa temprana durante una recorrida infantil por el Jardín Japonés. Según contó a El Diario Sur, aquella experiencia lo marcó de tal manera que, con apenas 13 años, ya se encontraba improvisando su primer estanque casero.

El diseño del estanque no es fruto del azar, sino de un profundo conocimiento sobre el equilibrio biológico. La estructura se despliega a través de cuatro canales que alcanzan los nueve metros de largo, con una profundidad de un metro veinte, dimensiones necesarias para que los ejemplares se desarrollen con plenitud.

Lo más sorprendente de su creación es el sistema de filtrado natural que ideó: un ciclo donde las bacterias y la vegetación específica trabajan en conjunto para procesar los residuos.

Para Juan Pablo, este rincón acuático representa un cable a tierra frente a sus obligaciones cotidianas. Aunque desarrolla su actividad laboral en un rubro completamente distinto, dedica sus horas libres a perfeccionar este hobby que, con el tiempo, fue creciendo en ambición.

El estanque de Juan pablo. (PH @morekoifarm)

Hoy no solo se encarga del mantenimiento estético del parque, sino que también se dedica a la reproducción de los koi, una tarea que requiere paciencia y una observación minuciosa de los ciclos naturales de estos peces milenarios. Con el paso de los años, su pericia técnica lo convirtió en un referente para otros entusiastas.

Si bien no vive de esta actividad, la comercialización de algunos ejemplares le permite reinvertir en el cuidado de su propio paraíso. Juan Pablo asesora a quienes sueñan con tener un jardín similar en sus casas y ha profesionalizado la logística para realizar envíos al interior del país.

Más allá del aspecto comercial, lo que realmente motiva a este vecino de Ezeiza es la conexión con la naturaleza que encuentra cada vez que se acerca a la orilla de sus canales. Su estanque es el testimonio de cómo una afición puede transformar un simple patio en un ecosistema impoluto.

Cómo hacer un estanque en el patio de tu casa

  • Elegir la ubicación: buscar un lugar que reciba entre 4 y 6 horas de sol pero que no esté justo debajo de árboles grandes para evitar que las hojas caigan y pudran el agua.

  • Marcar la forma: usar una manguera o una soga sobre el pasto para diseñar el contorno del estanque antes de empezar a cavar.

  • Cavar por niveles: realizar la excavación creando escalones de diferentes profundidades (unos 20 cm para plantas marginales y al menos 60 cm en el centro para que los peces tengan refugio térmico).

  • Quitar piedras y raíces: limpiar bien el fondo y las paredes del pozo para que no quede nada filoso que pueda pinchar la lona.

  • Colocar una capa de arena: desparramar una base de arena fina en el fondo para amortiguar el peso del agua sobre el aislante.

  • Extender la lona impermeable: cubrir todo el pozo con una manta de PVC o caucho EPDM, dejando que sobre bastante material por los bordes.

  • Llenar con agua: verter el agua despacio para que la lona se vaya acomodando a la forma del pozo y las paredes por el propio peso del líquido.

  • Instalar una bomba con filtro: colocar un sistema de circulación para mantener el agua oxigenada y evitar que se estanque o se llene de mosquitos.

  • Fijar los bordes con piedras: tapar el sobrante de la lona con piedras grandes, lajas o troncos para que el diseño se vea natural y el material no se mueva.

  • Sumar plantas acuáticas: colocar variedades oxigenadoras (como la elodea) y flotantes (como los repollitos de agua) para que ayuden a filtrar la luz y los nutrientes.

  • Esperar antes de poner peces: dejar que el agua repose y se estabilice el cloro durante al menos una semana antes de introducir carpas o madrecitas de agua.

  • Controlar el nivel de evaporación: reponer agua de vez en cuando, especialmente en verano, para mantener el equilibrio del ecosistema.