El Gobierno argentino eliminó restricciones para duplicar la frecuencia de vuelos con Francia

Una nueva alianza comercial facilitará el aumento de conexiones internacionales y habilita vuelos directos, atrayendo mayor turismo y negocios bilaterales con el país europeo.

11 de junio, 2026 | 20.14

Argentina y Francia firmaron un acuerdo de Cielos Abiertos que pone fin a las restricciones aerocomerciales vigentes desde hace 26 años. El pacto actual modifica el Memorando de Entendimiento firmado en París el 24 de febrero de 1998, con el objetivo de lograr un impulso significativo a la conectividad aérea entre ambos países.

La Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía formalizó este instrumento bilateral con el objetivo de eliminar los techos regulatorios que hasta ahora limitaban la capacidad operativa y la cantidad de designaciones entre los mercados argentino y francés. Esto permitirá a las aerolíneas operar con mayor flexibilidad y adaptarse a la demanda real.

Con esta nueva norma, las compañías designadas por ambos Estados podrán aumentar sin restricciones los niveles de ASK (Asientos-Kilómetro Disponibles). Hasta ahora, el sistema imponía límites estrictos sobre las frecuencias permitidas, lo que impedía responder a un crecimiento natural del mercado.

Este acuerdo forma parte de la política de desregulación y apertura de mercados que promueve el gobierno argentino y convierte a Francia en el país número 57 en adoptar un esquema de Cielos Abiertos con Argentina, consolidando una red estratégica de conexiones internacionales.

El modelo anterior, basado en un sistema rígido de cupos, no permitía que las empresas aéreas aumentaran vuelos aún cuando existiera demanda. Ahora, las aerolíneas podrán ajustar sus frecuencias según sus necesidades comerciales, sin que los Estados impongan límites administrativos.

Argentina ya mantiene acuerdos similares con mercados clave como Brasil, Canadá, Chile, México, Panamá, Alemania, España y Singapur. La expansión de esta red de 57 países fortalecería la conectividad aérea del país y mejoraría la oferta para pasajeros y empresas.

El impacto del acuerdo entre Argentina y Francia

El impacto más inmediato se verá en la operación de Air France, que programó un aumento en la capacidad de sus vuelos entre el Aeropuerto de París-Charles de Gaulle y Buenos Aires para septiembre de este año. La capacidad de frecuencias se duplicará respecto al esquema vigente desde 1998.

Además, las aerolíneas podrán programar vuelos adicionales sin necesidad de solicitar autorizaciones especiales, lo que reduce tiempos y trámites burocráticos. Esta mayor flexibilidad operativa permitirá ajustar rutas según temporada y demanda, optimizando recursos.

Air France ya programa más vuelos desde septiembre a la Argentina.

El nuevo marco jurídico también valida la continuidad y expansión de los convenios de código compartido. Gracias a este mecanismo, las aerolíneas argentinas y francesas pueden comercializar en conjunto sus inventarios de asientos, ofreciendo a los pasajeros opciones más amplias y combinaciones de vuelos con un solo boleto.

Este sistema optimiza la ocupación de los vuelos y permite compartir riesgos financieros para sostener rutas con menor densidad. Para los viajeros corporativos y turísticos, el código compartido amplía las alternativas de conectividad y facilita la planificación de itinerarios con múltiples aerolíneas.

La apertura del mercado también promueve una mayor competencia entre las aerolíneas, que deberán eficientizar sus costos operativos (CASK) para mantenerse competitivas. La posibilidad de entrada de nuevos jugadores en vuelos de largo radio presiona a las compañías tradicionales a optimizar su gestión.