A través de una máxima célebre, el psicoanalista y filósofo alemán Erich Fromm sintetizó una de las tensiones centrales de la afectividad: “El amor inmaduro dice: ‘Te amo porque te necesito’. El amor maduro dice: ‘Te necesito porque te amo’”. Formulada en su libro El arte de amar (1956), la reflexión mantiene plena vigencia en los debates contemporáneos sobre la dependencia emocional y las dinámicas de pareja.
Para el pensador, considerado una de las figuras intelectuales más influyentes del siglo XX y una pieza clave en la renovación del psicoanálisis, el afecto no se reduce a una mera emoción pasajera o a un impulso espontáneo, sino que constituye una facultad que exige práctica, aprendizaje y decisión. Su análisis distingue el vínculo erigido desde la carencia personal de aquel fundado en una elección deliberada.
-
Punto de partida inmaduro: La necesidad propia ocupa el centro de la relación, supeditando al otro a la función de cubrir vacíos o brindar seguridad.
-
Perspectiva madura: El sentimiento hacia la otra persona antecede al deseo de compartir la existencia, preservando la autonomía de ambos integrantes.
La paradoja de la soledad y la conservación de la individualidad
Dentro de su obra, Fromm planteó una aparente contradicción al sostener que la aptitud para tolerar la propia soledad representa un requisito indispensable para establecer relaciones saludables. De ese modo, amar no implica transformar al compañero o compañera en la fuente exclusiva de sentido, felicidad o estabilidad.
“La paradoja del amor es ser uno mismo, sin dejar de ser dos”, argumentaba el pensador para explicar cómo dos personas pueden construir una unión cercana sin anular sus identidades ni postergar su desarrollo personal.
Las máximas fundamentales de su pensamiento
La visión de Fromm sobre el compromiso afectivo quedó plasmada en diversas postulaciones teóricas que trascienden el plano de la intuición:
-
Decisión y compromiso: "Amar a alguien no es meramente un sentimiento poderoso. Es una decisión, es un juicio, es una promesa".
-
Cuidado activo: "El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos".
-
Reciprocidad: "El amor es un poder que produce amor".
-
Superación del ego: "La condición principal para el logro del amor es la superación del propio narcisismo".
A casi siete décadas de la publicación de sus ensayos, el enfoque del pensador alemán continúa ofreciendo un marco conceptual para examinar si las uniones afectivas se erigen desde la necesidad de amparo o desde la libertad de acompañarse sin perder la propia identidad.
