En el corazón de los Valles Calchaquíes, a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Cachi, uno de los destinos más singulares de la provincia de Salta. Sus construcciones de adobe, las calles de piedra, los viñedos de altura y un llamativo "ovnipuerto" lo transformaron en una de las localidades más curiosas del norte argentino. Además, en los últimos años ganó reconocimiento internacional por su propuesta turística y cultural.
Ubicado a unos 160 kilómetros de la ciudad de Salta, el pueblo se levanta al pie del Nevado de Cachi y forma parte de la tradicional Ruta 40. El recorrido hasta la localidad incluye el paso por la Cuesta del Obispo y el Parque Nacional Los Cardones, dos de los paisajes más conocidos de la región.
Su casco histórico conserva gran parte de la arquitectura tradicional de los Valles Calchaquíes. Muchas de sus viviendas fueron construidas con adobe y techos de cardón, una técnica utilizada desde hace siglos en la zona. La Iglesia San José, ubicada frente a la plaza principal, es uno de los edificios más emblemáticos del pueblo y fue declarada Monumento Histórico Nacional.
El misterioso ovnipuerto de cachi que se convirtió en una atracción turística
Uno de los atractivos más llamativos de Cachi es su famoso ovnipuerto, una estructura construida en las afueras del pueblo que despierta la curiosidad de visitantes de todo el país. El lugar fue creado por el ciudadano suizo Werner Jaisli, quien llegó a la zona en 2008 y aseguró haber tenido experiencias vinculadas con objetos voladores no identificados.
La construcción, conocida como "Estrella de la Esperanza", está formada por figuras geométricas trazadas con piedras blancas sobre el terreno. El diseño incluye estrellas de gran tamaño que pueden apreciarse desde el aire y ocupa una superficie equivalente a varias cuadras.
Con el paso de los años, el ovnipuerto dejó de ser una simple excentricidad para convertirse en uno de los sitios más visitados de la localidad. Incluso autoridades locales reconocieron que el lugar ayudó a incrementar el flujo turístico en la región.
Además, las condiciones climáticas de Cachi favorecen la observación astronómica gracias a la baja contaminación lumínica y la claridad de sus cielos, un aspecto que también es promocionado como parte de la experiencia turística.
Así es Cachi: viñedos de altura y una ruta del vino en los Valles Calchaquíes
Más allá de las historias sobre OVNIS, Cachi también se destaca por formar parte de una de las regiones vitivinícolas más importantes del norte argentino. La localidad integra la Ruta del Vino de Altura, donde se producen distintas variedades de uva a más de 2200 metros sobre el nivel del mar.
Las condiciones de altura, la amplitud térmica y la intensa radiación solar permiten obtener vinos con características particulares. Entre las cepas más desarrolladas aparece el torrontés, considerado uno de los varietales emblemáticos del noroeste argentino.
Varias bodegas de la zona ofrecen recorridos guiados, degustaciones y actividades vinculadas a la producción vitivinícola. Esta combinación entre turismo rural, gastronomía regional y paisajes de montaña convirtió a Cachi en uno de los destinos más buscados de los Valles Calchaquíes.
Cachi, el pueblo salteño que busca un nuevo reconocimiento internacional
El crecimiento turístico de Cachi también fue reconocido por organismos nacionales e internacionales. La localidad fue postulada para representar a la Argentina en el programa Best Tourism Villages 2026, impulsado por ONU Turismo, que distingue a pueblos que preservan su patrimonio cultural, natural y sus tradiciones locales.
Entre construcciones de adobe, viñedos de altura y un ovnipuerto que alimenta leyendas desde hace años, Cachi logró consolidarse como uno de los pueblos más particulares del país. Su mezcla de historia, paisaje y curiosidades lo convirtió en una parada obligada para quienes recorren el NOA.
