Las empresas podrán pagar los salarios directamente en dólares en las cuentas de sus trabajadores por una medida habilitada por el Banco Central que complementa el anuncio de la ampliación de la inocencia fiscal como parte de la estrategia del equipo económico del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo que sin acceso a los mercados busca incrementar la oferta de divisas en el sistema bancario.
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La medida dispuesta por el Banco Central a través de la comunicación A8460 incorpora la cuenta sueldo en dólares, en función de lo dispuesto por la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que habilitó el pago de haberes en esa moneda. La medida abarcará también a las eventuales cuentas sueldo en dólares que se utilicen para el pago de remuneraciones de trabajadores no alcanzados por el Régimen de Contrato de Trabajo, según informó la entidad monetaria.
La estrategia del equipo económico es impulsar a las empresas que se dedican a la exportación de bienes y servicios a que liquiden directamente en divisas el salario de sus trabajadores, para elevar el nivel de depósitos en el sistema bancario y potenciar el crédito en moneda extranjera que luego capta el Tesoro a través de la colocación de bonos para utilizarlos en el pago de los servicios de la deuda.
El proyecto de nueva ley de Inocencia Fiscal que envió este jueves al Congreso el ministro de Economía, Luis Caputo, en otro intento por captar los dólares del colchón volvió a dejar la puerta abierta para que adhieran funcionarios, dirigentes políticos y sus familiares, como explicó El Destape.
La ley de Inocencia Fiscal se aprobó a fines de 2025, pero no produjo el efecto esperado, por eso Caputo la relanzó ahora en una versión todavía más generosa. Según los cálculos oficiales, en el "colchón" hay unas cuatro veces más dólares que los depositados en las entidades financieras. "Los ahorros pueden ser formalizados en el sistema bancario sin ninguna penalidad", insistió el ministro durante la presentación.
El lanzamiento en la misma semana del proyecto ampliado de inocencia fiscal y ahora de la cuentas sueldo en dólares expresan el fracaso de la política de saturación de buenas noticias que llevó adelante el propio Caputo desde el anuncio del programa financiero que buscó perforar el piso de 400 puntos de Riesgo País, lo que habilitaría la emisión de deuda en los mercados internacionales que garanticen la provisión de divisas para transitar con menos sobresaltos el año electoral.
El Riesgo País se disparaba este viernes a cerca de los 450 puntos después del efecto transitorio que generó el anuncio de Moody’s que mejoró la calificación de la deuda y la igualó con las otras dos calificadoras, Fitch y Standard and Poor’s.
Esta reacción expresa la desconfianza consistente del mercado en el programa monetario y cambiario y el efecto que tiene sobre la economía real, que muestra un estancamiento a lo largo del año que genera un desplome de la recaudación de impuestos y pone en dudas el superávit fiscal que construyó como bandera la administración libertaria.
Sin esa capacidad, Caputo apunta a la segunda fuente de divisas, el sistema financiero que vio incrementar los depósitos con el primer gran blanqueo de capitales de 2024 y que intentó sin éxito repetir con la Ley de Inocencia Fiscal y fundamentalmente con la colocación de deuda de las provincias y empresas.
Esta ṕultima fuente de divisas también empezó a agotarse y quedó abierta exclusivamente para empresas vinculadas a la actividad primaria, extracción de minerales y petróleo.
En el mercado dudan que esta idea de pagar salarios en dólares tenga efecto significativo, en especial porque los aportes y contribuciones de los salarios se deben liquidar en pesos (SIPA, ART, Ganancias) para lo que deberían tomar el tipo de cambio del Banco Nación. Además, las empresas deberían invertir en modificar los sistemas contables y de liquidación de salarios.
En la norma no se especifica tampoco si las empresas deben cumplir con la obligación de liquidar en el mercado oficial de cambios los dólares y juegos volverlos a comprar para depositar los salarios o la parte que destinen al pago de sueldos no será de liquidación obligatoria.
Las empresas tienen prohibido la Formación de Activos Externos (atesorar dólares) por lo que cualquier posibilidad de que las empresas y sus trabajadores acepten pagar en dólares, demandará una negociación extra.
Además, el dólar oficial acumula en el año una actualización de 2,4% frente a una inflación de 14,7% en el primer semestre, lo que implica que en un contexto de apreciación cambiaria los trabajadores que cobren en dólares tendrán mayor pérdida de poder adquisitivo o las empresas enfrentar un mayor costo en dólares de su nómina salarial.
Caputo viene demostrando con las medidas que apuntan a la dolarización de la economía que no tiene los dólares como aseguró para hacer frente a las necesidades de lo que resta del año y de 2027 y eso, en la medida que el mercado lo viene percibiendo, aleja cada vez más la posibilidad de alcanzar ese objetivo.
