Milagro en el Iberá: dos animales clave para la naturaleza regresaron a su hogar tras una histórica rehabilitación

Kuarahy y Jasy, dos ejemplares de aguará guazú rescatados en los Esteros del Iberá, regresaron a su hogar después de nueve meses de rehabilitación en el Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET) en Escobar. Equipados con collares GPS, los cachorros de 20 kilos fueron liberados en Corrientes y serán monitoreados para garantizar su adaptación.

23 de julio, 2026 | 14.34

Kuarahy y Jasy —que significan Sol y Luna en guaraní— fueron hallados sin su madre en los Esteros del Iberá cuando tenían apenas 45 días de vida. Fueron rescatados por la Fundación Rewilding Argentina y trasladados al Centro de Conservación Aguará en Corrientes, donde recibieron atención profesional durante un mes. Una vez estabilizados, los derivaron a la Fundación Temaikèn, que cuenta con amplia experiencia en la rehabilitación de esta especie, especialmente en cachorros. Entre 2014 y 2015, la fundación ya había criado y rehabilitado exitosamente dos cachorros que fueron reinsertados en Córdoba, en lo que hoy es el Parque Nacional Ansenuza.

Al llegar al Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET), en Escobar, los cachorros recibieron un chequeo veterinario completo y fueron trasladados a recintos especialmente acondicionados para la cría sin contacto humano. "El hecho de que sean dos hermanos fue un factor positivo: la compañía mutua hizo que la adaptación fuera menos traumática y que el vínculo entre ellos actuara como un sostén natural durante las primeras semanas", afirmó Guillermo Delfino, coordinador del Programa de Especies Amenazadas de la Fundación.

Un proceso de rehabilitación de nueve meses

El desarrollo de ambos ejemplares fue el esperado para la especie. Cuando ingresaron al CRET, pesaban apenas 1,2 kilogramos cada uno; hoy rondan los 20 kilogramos y los 90 centímetros de altura, sin haber presentado complicaciones sanitarias durante todo el proceso. Ese crecimiento saludable fue uno de los factores que permitió avanzar con confianza hacia la reinserción. Bajo un seguimiento interdisciplinario y un estricto protocolo de aislamiento humano, los aguarás mostraron conductas propias de la especie. "El equipo del CRET evaluó la manifestación espontánea de conductas naturales de la especie ante diferentes estímulos y desafíos controlados. El criterio central es uno: que esas conductas sean compatibles con la supervivencia en un ambiente silvestre", explicó Delfino.

En este caso, contar con dos ejemplares sumó una dimensión adicional a la evaluación: además de las conductas individuales, el equipo pudo observar cómo interactúan entre sí, un aspecto relevante para confirmar que su desarrollo social también es el adecuado. Kuarahy y Jasy son, además, la segunda camada de aguará guazú huérfanos que la Fundación cría desde cero: entre esta experiencia y la de 2014-2015, ya son cuatro los cachorros que atravesaron este proceso en el CRET.

El regreso al hogar y el monitoreo con collares GPS

El sitio elegido para su liberación, en Corrientes, es un ambiente rico en recursos y con espacio suficiente para que ambos puedan establecer su propio territorio. La reciente reinserción de Kuarahy y Jasy en los Esteros del Iberá representa un nuevo hito en el programa de conservación de la especie que la organización sostiene desde hace más de 20 años. Ambos aguará guazú están equipados con collares satelitales con tecnología GPS para monitorear sus movimientos, adaptación y supervivencia en el ambiente natural. "Lograr la crianza de dos aguará guazú huérfanos fue un gran desafío para la Fundación, ya que eran muy pequeños cuando llegaron al CRET. Pero también es una gran satisfacción poder plasmar nuestra experiencia con esta especie y ver que podemos seguir aportando a su supervivencia", afirmó Delfino.

El aguará guazú, una especie vulnerable

El aguará guazú es el cánido más grande de Sudamérica y en Argentina se encuentra su población más austral. Está categorizado como vulnerable a nivel nacional por la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos y como casi amenazado en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN a nivel global. Sus principales amenazas incluyen la pérdida de hábitat, los atropellamientos en rutas y caminos, y la caza basada en mitos erróneos sobre su comportamiento.

Fundación Temaikèn trabaja en la conservación del aguará guazú desde hace más de dos décadas. A nivel internacional, colidera el programa S.A.F.E. (Saving Animals From Extinction) de la AZA (Asociación Americana de Zoológicos y Acuarios) y coordina acciones de manejo poblacional desde ALPZA (Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios). El regreso de Kuarahy y Jasy al Iberá no es solo el final de una historia de rescate, sino el comienzo de una nueva etapa en la que estos dos cachorros, que llegaron pesando apenas un kilo, podrán crecer y reproducirse en su hábitat natural, contribuyendo a la recuperación de una especie clave para el ecosistema correntino.