En el contexto de crisis económica producida por el gobierno libertario de Javier Milei, una importante metalúrgica frenará nuevamente su actividad por la caída de las ventas y la acumulación de stock. Se trata de la siderúrgica ArcelorMittal de Acindar que volverá a frenar parte de su producción en la planta de Villa Constitución. La empresa confirmó que el parate será entre el 16 y el 19 de junio como parte de un esquema destinado a adecuar la producción a un mercado que continúa mostrando señales de debilidad.
La decisión se produce en un contexto de ventas inferiores a las previstas y de acumulación de stock. Según trascendió, durante los primeros cinco meses del año la compañía generó un excedente cercano a las 10.000 toneladas de acero debido a que la recuperación de la demanda no alcanzó los niveles esperados.
La medida afectará específicamente al sector de acería, donde trabajan alrededor de 200 operarios. Para atravesar esos cuatro días sin actividad, la empresa recurrirá a distintos mecanismos ya utilizados en situaciones similares, entre ellos el adelantamiento de vacaciones, el otorgamiento de francos compensatorios y la aplicación de acuerdos de suspensión vigentes.
Puede haber nuevos parates por la crisis
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución reconocieron que la situación responde a la baja utilización de la capacidad instalada y advirtieron que podrían repetirse interrupciones productivas si el mercado no muestra señales de recuperación.
"La realidad es que sobra acería para la cantidad que hay que producir", afirmó Manuel Casas, secretario adjunto del gremio, en declaraciones al diario El Informante. Según explicó, las paradas de planta buscan evitar que continúe creciendo el volumen de material almacenado ante la falta de nuevos pedidos.
La situación de Acindar refleja las dificultades que atraviesa gran parte de la industria siderúrgica argentina. La actividad continúa condicionada por la caída de la construcción y el menor ritmo de producción industrial, dos sectores que históricamente explican una parte importante del consumo de acero.
Fuentes vinculadas a la actividad estiman que la producción siderúrgica se mantiene cerca de un 40 por ciento por debajo de los niveles que registraba hasta 2023, una brecha que todavía no logró cerrarse pese a algunas señales de recuperación observadas durante los últimos meses. Para 2026, Acindar proyecta fabricar alrededor de 860.000 toneladas de acero, una cifra similar a la del año anterior pero aún lejos de las aproximadamente 1,1 millones de toneladas que producía antes de la fuerte desaceleración que golpeó al mercado.
