Ni Caribe ni Maldivas: el país con playas paradisíacas y paisajes de Jurassic Park que enamora a los viajeros

Cabo Verde es un archipiélago en el Atlántico que se convirtió en el destino de moda. Con playas paradisíacas, paisajes que parecen sacados de Jurassic Park, una historia que incluye un campo de concentración y la música de Cesária Évora, el país enamora a los viajeros. El boom llegó con el Mundial 2026 y el arquero Vozinha.

24 de julio, 2026 | 11.44

Dicen que quienes visitan Cabo Verde no se olvidan más de ese país. Y fue así. Desde el aire se empiezan a ver algunas de las islas: es un archipiélago en medio del océano Atlántico formado por 10 islas, 9 de ellas habitadas. Curiosamente, tiene una población más grande viviendo afuera que dentro del país (550.000 aproximadamente). Y gracias a la Copa del Mundo todos quieren conocerlo. Es un país joven, porque estuvo deshabitado hasta el siglo XV, cuando los exploradores portugueses colonizaron las islas. Se independizaron de Portugal hace 51 años exactamente. Desde entonces, a base de turismo y de exportaciones agrícolas, se fue estableciendo como uno de los estados con mejor economía en África.

Santiago: playas, historia y un campo de concentración

Al llegar a Praia, la capital que lleva el nombre de playa en la isla de Santiago, todo empieza a tener sentido. Los colores de las casas y sobre todo del mar. Un celeste que resalta sobre el amarillo del terreno arenoso de la isla. El azul de su bandera al lado de la casa de gobierno es un resumen de lo que se puede ver en este archipiélago en medio del océano. De hecho muchos caboverdianos no se identifican con el continente, no son africanos, son de Cabo Verde.

A 15 kilómetros de la capital se encuentra la Cidade Velha. Ciudad Vieja fue la primera ciudad construida por los europeos. Se puede visitar en pocas horas y vale la pena. Un gran cañón la acoge, donde crecen bananas, maíz y otros granos que se pueden ver desde lo alto de la fortaleza, que todavía se mantiene en pie. Pero en Santiago también hay otras historias. Al norte de la isla, en la localidad de Tarrafal, se encuentra un campo de concentración. Llama la atención porque no se entiende cómo en medio del paraíso pudo haber tanta crueldad. La Colonia Penal de Cabo Verde, nombre oficial del campo de Tarrafal, fue creada en abril de 1936, en medio de varias protestas sociales en Portugal. Tuvo una segunda fase, donde los prisioneros no fueron antifascistas portugueses, sino miembros de los movimientos de liberación de las colonias africanas.

São Vicente, la isla de Cesária Évora

No es casualidad que Cesária Évora, la primera caboverdiana famosa antes de la llegada del arquero Vozinha, le cantara tanto a su tierra. São Vicente es una de las islas más pequeñas pero más conocidas, de ahí el "pequenino" de su canción. En sus calles se pueden ver distintos homenajes a la cantante. El aeropuerto de la ciudad, uno de los siete que tiene el archipiélago, lleva su nombre. Las imponentes montañas resaltan la belleza del lugar. Y el contraste con el azul del mar es aún más fuerte que en Santiago.

En la ciudad se mezcla el día a día de los locales con el ritmo de los turistas, que en muchos casos llegan a través de cruceros. Pescado sin refrigerar en la calle a la venta, verduras y frutas, camisetas de equipos de fútbol y un tour a las islas de las tortugas son algunas de las ofertas que se escuchan a metros de la plaza principal. Los carteles en los restaurantes ofrecen la cachupa, un plato típico de Cabo Verde que nos hace acordar al locro. Será por su mezcla de maíces, verduras y carnes de distintos animales. 

Santo Antão: el paisaje de Jurassic Park

Mientras se atraviesa el estrecho que une São Vicente con Santo Antão, las advertencias no se deben dejar pasar: no van a ver otra cosa igual. Al llegar al puerto de la isla más occidental del archipiélago no se entienden esos mensajes. Pero a medida que la camioneta empieza a adentrarse en la isla, el mensaje queda claro. En abril está todo seco, pero en los meses de septiembre y octubre, cuando recomiendan visitar la isla, el paisaje permite recordar al film Jurassic Park. Un gran cañón repite las voces y silbidos que entregamos. Las estrechas calles de Santo Antão llevan hasta distintos picos de la isla, donde por las condiciones climáticas se mantiene todo verde.

El trekking es una de las actividades estrella. Por más de 15 kilómetros se bordea la costa azul del Atlántico. Entre piedras filosas y turistas franceses pensionados que caminan con todo su equipamiento, el mar acompaña con sus rumores de olas pegando sobre las rocas. En medio del camino uno se adentra en Formiguinhas, uno de los tantos asentamientos de casitas coloridas habitado por no más de 10 familias. Allí, la señora Claudinha sale desde su local y ofrece un poco de jugo de bissap (agua de Jamaica), de un violeta intenso y un dulzor aún más intenso.

Vozinha y el boom turístico post-Mundial

El debut de Cabo Verde contra España en la Copa del Mundo y la brillante actuación de Vozinha, el arquero figura de 40 años, hizo que el interés por el archipiélago se incrementara exponencialmente. Google Trends confirmó que la búsqueda "Cabo Verde" creció significativamente después del debut mundialista de los tiburones. En las redes sociales, miles de personas preguntaron las maneras más factibles para llegar al archipiélago que está enfrente de Senegal, moneda que se utiliza, precios y sobre todo si necesitan visa. La mayoría de los interesados son argentinos y del continente sudamericano.

Cómo llegar y dónde alojarse

La mayoría de los vuelos que llegan a las islas provienen de EuropaMadrid y Lisboa son las ciudades con más frecuencias. Desde Recife, en Brasil, hay vuelos directos todos los miércoles hacia el archipiélago. También hay cruceros que parten desde Buenos Aires y cruzan el Atlántico con escala en São Vicente y Santiago. Los alojamientos son muy variados según las islas. En la Isla de Sal existen muchos resorts y hoteles de lujo. En el resto de las islas hay hoteles de distintos niveles, con precios que fuera de temporada rondan los 30 euros la noche. En plataformas como Booking y Airbnb se pueden encontrar alojamientos cómodos a buen precio.

Cabo Verde se convirtió en el destino que todos quieren conocer después del Mundial 2026. Y no es para menos: playas de ensueño, paisajes de Jurassic Park, una historia que mezcla colonia, resistencia y música, y una gente que recibe a los viajeros con los brazos abiertos. Un archipiélago en medio del Atlántico que, como dicen los que lo visitan, no se olvida más.