Los astronautas de la misión Artemis II lograron aterrizar en el océano Pacífico a las 8:07 PM del este de Estados Unidos, poniendo fin a su histórica misión de 10 días alrededor de la Luna. La tripulación pudo ver el lado lejano de la Luna y experimentar un eclipse solar. Este fue el primer vuelo tripulado del programa que marcó el regreso del ser humano a la órbita lunar tras más de 50 años.
La nave espacial cuenta con un sistema de 11 paracaídas que la ralentizarán de aproximadamente 300 mph a 20 mph para el amerizaje. Tras esto, la cápsula Orion pudo entrar nuevamente a la capa atmosférica, aunque continúan incomunicados por el plasma alrededor de la nave espacial. Antes del amerizaje, la NASA a través de su cuenta de X informó que la tripulación realizó un viaje de más de 690.000 millas.
Según lo previsto en el plan de regreso que ha informado la NASA en un comunicado, el módulo de servicio dejó al descubierto el escudo término diseñado para soportar los 1.648 grados Celsius que alcanzará al atravesar la atmósfera terrestre. Se preveía una maniobra de elevación del módulo de tripulación de exactamente 18 segundos para fijar el ángulo de entrada correcto ya que, de lo contrario, el habitáculo podría rebotar en la atmósfera.
"Equipos de rescate los recogerán, ayudarán a subir a una balsa inflable y posteriormente, los transportarán en helicóptero hasta el buque USS Murtha donde se les realizarán evaluaciones médicas y dos aeronaves los llevarán hasta el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston (Texas)", indicaron. Los astronautas Reid Wiseman , Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen no saldrán del módulo hasta dos horas después.
La tripulación de la misión Artemis II marcó un nuevo capítulo en la exploración espacial al capturar una impactante serie de fotografías durante su sobrevuelo por la cara oculta de la Luna. Entre los registros destaca una "puesta de Tierra" obtenida este lunes 6 de abril, una imagen que evoca a la histórica fotografía "Earthrise" (Amanecer de la Tierra) tomada hace 58 años por el astronauta Bill Anders durante la misión Apolo 8.
La imagen principal, registrada a través de las ventanillas de la cápsula, muestra a una Tierra de azul tenue y nubes brillantes ocultándose tras el horizonte lunar craterizado. En el primer plano de la fotografía se aprecia con nitidez el cráter Ohm, una formación compleja que exhibe bordes escalonados y picos centrales, originados por el impacto y la posterior solidificación del material lunar licuado.
Con información de EuropaPress y Noticias Argentinas
