Alerta en la salud mental de adolescentes: suben un 30% las consultas y advierten por señales que se minimizan

Desde la OMS sostienen que 1 de cada 7 adolescentes de entre 10 y 19 años atraviesa algún trastorno mental. Alertan sobre alteraciones del sueño, aislamiento, sobreexposición digital y cambios en el rendimiento escolar.

05 de mayo, 2026 | 15.00

La salud mental de los adolescentes dejó de ser un tema de agenda para convertirse en una urgencia con números contundentes. Durante el 2025, el Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires contabilizó más de una internación por día de niños, niñas y adolescentes por riesgo suicida.

Entre los casos que registraron internaciones, 9 de cada 10 adolescentes tenían entre 13 y 19 años.

El Hospital de Clínicas refleja la misma tendencia: las consultas por problemas de salud mental en jóvenes aumentaron casi un 30% en el último año. Un dato que, según los especialistas, no se explica solo por la mayor demanda, sino también por una mayor disposición de los adultos a pedir ayuda aunque todavía insuficiente.

“Los chicos no dan señales, las gritan”

La Dra. Silvia Ongini, psiquiatra infanto-juvenil del Clínicas, desarma una creencia peligrosa: que los adolescentes “se ponen difíciles” por la edad. “Uno de los errores más frecuentes es no detectar situaciones de riesgo a tiempo: naturalizar conductas o síntomas, minimizarlos como si fueran ‘caprichos’ o parte de la edad”, afirma.

Para Ongini, la clave está en observar cambios sostenidos en el comportamiento cotidiano. No se trata de un mal día o una pelea con amigos. Se trata de patrones que se mantienen en el tiempo y afectan la vida del joven.

Las señales que encienden las alarmas

  • Alteraciones en el rendimiento escolar: bajar las notas sin motivo aparente, faltar seguido o perder el interés.

  • Problemas con el sueño: no poder dormir o dormir todo el día.

  • Malestar emocional constante: irritabilidad, angustia, ansiedad que no ceden.

  • Aislamiento: dejar de ver a amigos, encerrarse en la habitación, rechazar salidas que antes disfrutaba.

  • Sobreexposición a pantallas: pero no cualquier uso, sino un cambio radical en los hábitos digitales (dormir con el celular, estar en redes sin descanso).

  • Dificultades para vincularse: peleas frecuentes, actitud desafiante extrema o, por el contrario, una pasividad inusual.

Qué hacer: escuchar sin juzgar

Ongini insiste en que el primer paso no es correr al psicólogo, sino habilitar la escucha en casa. “Es fundamental compartir tiempo de calidad y que los adultos no descalifiquen lo que el chico siente”, sostiene. “Cuando un integrante de la familia está mal, todo el sistema se afecta. Hay que buscar salidas en conjunto”, añade.

Y también da un mensaje clave: no hay que esperar a que el problema se ponga grave. “Nunca es tarde para consultar. Perder el miedo a pedir ayuda puede cambiar trayectorias de vida”, concluye la especialista.

Dónde pedir ayuda en CABA y el país

  • Hospital de Clínicas (Av. Córdoba 2351, CABA)

  • Hospital Laura Bonaparte: línea 0800-999-0091

  • Salud Mental Responde: 0800-333-1665 (gratuito, anónimo, 24 horas)

  • Hospitales Gutiérrez y Elizalde

 

En el interior del país, cualquier hospital público puede realizar una primera contención y derivar a servicios de psicoterapia o psiquiatría infanto-juvenil.