En medio de un escenario caótico en las inmediaciones del Congreso ante la violenta represión contra los que se manifestaron para rechazar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, las fuerzas de seguridad nacionales y capitalinas detuvieron a 28 personas en total. La Gendarmería Nacional y la Policía Federal arrestaron a 21 ciudadanos durante el desproporcionado operativo de seguridad. Paralelamente, la Policía de la Ciudad apresó a 7 manifestantes, según indicó la Comisión Provincial por la Memoria.
Mientras en el recinto se trataba el proyecto oficialista, la Policía Federal dispersó a los manifestantes con gases y avanzó con camiones hidrantes durante al menos cuatro horas. En ese marco, la Comisión Provincial alertó que, tras el operativo, más de 1.500 personas resultaron heridas por gases lacrimógenos, gas pimienta, postas de goma, postas de byrna y palazos y escudazos. Aseguraron que es una de las marchas más agresivas en los últimos años por el accionar policial: "De las más violentas y extendidas en tiempo y distancia".
Efectivos de Gendarmería salieron detrás de las vallas en la intersección de Callo y Bartolomé Mitre por la tarde para ir a buscar directamente a los manifestantes con balazos de goma. Lo mismo hicieron en las inmediaciones de la plaza del Congreso. "La represión comenzó alrededor de las 16.30 cuando los cuerpos de Policía Federal, Prefectura y Gendarmería, que estaban detrás del vallado del Congreso, comenzaron a lanzar de manera indiscriminada gases químicos, bombas de gas lacrimógeno y agua a presión con los camiones hidrantes”, indicaron desde el organismo público.
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El CPM denunció que los efectivos avanzaron desde las calles laterales al Congreso, sobrepasaron el vallado y comenzaron a “avanzar sobre las personas, utilizando todo el armamento". Asimismo, caracterizaron el accionar policial como un “acto de intimidación que respondía a un solo objetivo: dispersar a los manifestantes para acabar con una pacífica jornada de protesta".
Por la noche, las fuerzas redoblaron la apuesta: sacaron a relucir a la policía motorizada, que avanzó por un lado dejando sin salida a las personas que habían quedado en el medio porque, al mismo tiempo, pusieron en marcha un camión hidrante para impedirles cualquier tipo de salida. Se extendieron hasta la 9 de julio y no dejaron de disparar contra todo a su paso, incluidos contra quienes estaban volviendo a sus casas o estaban paseando por la zona y no habían participado de la manifestación.
"Este no es el país que quiero para mis hijos", subrayó una mujer que estaba junto a su hija resguardada sobre un local de comida. Momentos de tensión se vivieron también sobre Avenida de Mayo y en el cruce de Corrientes y Uruguay, por donde avanzaron entre balazos de goma en medio de los autos y colectivos.
En ese marco, una fotógrafa fue herida por las fuerzas de seguridad. Según pudo saber El Destape, la fotógrafa recibió un golpe en la cabeza, aunque todavía no se sabe con qué. La atendieron en Lima y Avenida de Mayo, donde esperó la ambulancia por varios minutos por el corte que estaban haciendo los mismos efectivos de seguridad.
Al comienzo de esta semana, se esperaba una convocatoria masiva a la Plaza del Congreso en rechazo a la modificación de la Ley de Tierras. Sin embargo, el retiro de ese capítulo del proyecto y la tormenta que acechó al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) durante todo el jueves moderó la movilización.
