El presidente Javier Milei se manifestó a favor de una intervención armada de Estados Unidos en Cuba, del mismo modo que sucedió con Venezuela luego de la detención de Nicolás Maduro en enero del 2026. En ese sentido, reiteró su alineamiento con el gobierno de Donald Trump.
"Yo no tengo ninguna duda que así como acabaron con el flagelo de Venezuela, van a acabar con el flagelo de Cuba", afirmó en declaraciones al podcast The Abundance Revolution.
El mandatario argentino opinó que lo que hizo Estados Unidos en "Venezuela es fabuloso y eso ha sido algo muy interesante para la región", ya que "le sacaron el financiamiento a grupos terroristas que se dedicaron de atacar a gobiernos que no pertenecían al socialismo del siglo XXI" y al mismo tiempo, al "encauzar PDVSA, le quitó el financiamiento a Cuba", por lo que "no puede parasitar a Venezuela".
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En ese sentido, Milei sostuvo que la isla que preside Manuel Díaz-Canel "se va a terminar cayendo sola" y acotó: "Creo que cuando Donald Trump y (el secretario de Estado) Marco Rubio entren a Cuba, van a poder entrar caminando".
"Yo soy muy optimista, tengo la máxima opinión de la visión geopolítica del presidente Trump. Desde mi punto de vista Marco Rubio es extraordinario, un fuera de serie", opinó.
Respecto a la posibilidad de su reelección, que se pondrá en juego el año que viene, Milei deslizó: “O termino en el 2027 o si los argentinos quieren, en el 2031, pero después del 2031 acá a mí no me ven más”.
Por otra parte, se refirió a lo que consideró logros de su gestión. "Los argentinos quieren tener pesos y no dólares porque la moneda se apreció, se fortaleció", opinó.
Según sostuvo, bajó "la pobreza a 29 puntos porcentuales" y sacó "a cerca de 14 millones de argentinos de la pobreza"; mientras que también asegura haber terminado con el 70% de los chicos pobres en Argentina. "Hoy ese número cayó a 42%", dijo.
"Al inicio de la gestión a la ministra (de Capital Humano, Sandra) Petovello iban y le pedían subsidios. Y hoy van y les piden trabajo. Es decir, no quieren el subsidio, no quieren ser esclavos, quieren trabajar, quieren ganarse el pan con el fruto de su trabajo. Está habiendo una revolución cultural subterránea que nadie la está mostrando", especuló.
