Menem convocó a dialoguistas para intentar dar vuelta la página pero salieron más irritados

El presidente de la Cámara de Diputados ordenó el encuentro para tantear el clima en el recinto en medio de los escándalos en el Gobierno de Javier Milei. 

07 de mayo, 2026 | 12.16

En un intento por dar vuelta la página y retomar el control de la agenda y la iniciativa parlamentaria, Martin Menem ordenó una reunión entre el oficialismo y aliados para discutir las opciones para una nueva sesión en la Cámara de Diputados y tantear el clima en el recinto. Sin embargo, el encuentro dejó con sabor amargo a varios de los presentes.

“No cayó muy bien la dinámica de La Libertad Avanza (LLA). Pretenden hacer que no pasa nada en medio de los escándalos que son ellos”, resume un testigo el sentir de los aliados. La propuesta oficial fue armar una sesión en dos semanas, probablemente el miércoles 20, con un temario que no enamora a ningún sector. Los proyectos que impulsa el oficialismo son el tratado de cooperación en patentes (PCT), hojarasca, una serie de tratados internacionales y las modificaciones en zonas frías. 

“Menem vende espejitos de colores. Bajo el pretexto de que están abiertos a tratar proyectos de aliados que a nosotros nos interesan nos imponen ellos un temario. Vamos a hacer la traducción: garantizame el quórum para una sesión fingiendo demencia que no pasa nada. Es muy disparatado”, se queja un opositor.

La reunión en el Salón de Honor convocada por Menem fue encabezada por el jefe del bloque oficialista Gabriel Bornoroni y los libertarios Giselle Castelnuovo, Silvana Giudici, Laura Rodriguez Machado y Nicolás Mayoraz. “Nos llevan a una sesión con temas light. Nadie tiene muchas ganas”, afirma un aliado. “Además todos pedíamos por ficha limpia y al final ahí en esa reunión nos responden que Patricia Bullrich lo va a separar de la reforma electoral en Senado. Nos están diciendo en la cara que no hay margen para la agenda propia”, resaltan.

En paralelo languidecen las posibilidades de una sesión convocada por la oposición para pedir la interpelación de Manuel Adorni. Si bien se está cerca de los 129 necesarios para el quórum, los días pasan y el poroteo no aumenta. “La pelota está suspendida en el aire en este momento”, sintetiza un opositor duro. “Sería muy gracioso que la que se lleve puesta Adorni sea Bullrich, vamos camino a eso”, comenta indignado. 

La discusión en el universo opositor parlamentario es si empujar desde el Congreso la situación del Jefe de Gabinete o dejar que el propio derrotero judicial defina su futuro y el del Gobierno. “Si no es Adorni pensemos alguna otra agenda de la oposición. Si no vamos detrás del oficialismo, de comisiones informativas y autoconvocadas”, señala. 

Entre las opciones se analiza incluir una sesión especial con temas de las preocupaciones cotidianas de la sociedad como los proyectos para el desendeudamiento de las personas. En privado es difícil encontrar miembros del bloque oficial que respalden el accionar del exvocero pero políticamente están abroquelados detrás de su defensa como se observó la semana pasada en su informe de gestión.