Kicillof denunció la "extorsión" de Milei a las provincias y reclamó por un "federalismo nacional"

El gobernador de la provincia de Buenos Aires expuso la crítica situación económica que atraviesan las provincias ya sea por la apertura indiscriminada de importaciones o por el recorte de fondos que hizo Milei. Su propuesta para 2027.  

02 de agosto, 2026 | 13.00

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cargó contra el presidente Javier Milei por su política "extorsiva" hacia las provincias al servicio de conseguir votos en el Congreso para llevar adelante sus reformas. "Es un mecanismo tan sencillo como perverso: te devuelvo (o te presto) una parte de los fondos que antes te quité, pero sólo si votás las leyes que necesito", explicó el gobernador bonaerense en una columna de opinión que publicó en el diario La Voz. Además, denunció que su intención de derogar las elecciones primarias (PASO) solo responde a mejorar sus posibilidades electorales y no ahorrar recursos o fortalecer la democracia, como dicen desde la Casa Rosada. 

Ante este escenario, el gobernador alertó sobre los "daños irreparables" que significaría un nuevo ciclo de cuatro años del presidente libertario y llamó a "creer" que el país puede "construirse entre todos y para todos". "Necesitamos un federalismo profundamente nacional y un proyecto nacional profundamente federal. Sólo así podremos dar vuelta esta historia y recuperar un futuro compartido", sostuvo Kicillof. 

La lógica de sálvese quien pueda

El gobernador bonaerense denunció que esta praxis de Milei también expresa una "concepción" del país que cambia la lógica de cooperación entre la Nación y las provincias por una lógica de "sálvese quién pueda". "Sustituye el federalismo por relaciones de dependencia y castigo. Rompe la idea misma de un proyecto nacional compartido, donde el crecimiento de una provincia fortalece al conjunto de la Argentina y donde el crecimiento del país debe ser equilibrado", dijo. 

Y sumó: "En el experimento libertario, ya no hay una Nación que coordina, integra y equilibra; hay un poder central que distribuye premios y castigos según su conveniencia política. El plan es fundir a las provincias mientras que, además, estas deben hacerse cargo de todo".

Los números del ajuste son históricos: desde 2023, la política económica y las decisiones de Milei produjeron una pérdida acumulada para las 24 jurisdicciones (las 23 provincias y Caba) que asciende a más de $ 47 billones a precios constantes, lo que equivale a cuatro puntos del producto interno bruto (PIB) y significa un recorte de 13,4% en términos reales. El recorte se sustenta por la reducción de la coparticipación federal, la caída de la recaudación propia y la interrupción casi total de las transferencias nacionales que son obligatorias pero no automáticas (TNA). 

"Con contadas excepciones, los tres componentes (RON, ROP y TNA) muestran una evolución negativa en la amplia mayoría de los casos. Peor aún, al analizar la variación consolidada de los recursos, el rojo es total y absolutamente generalizado en las jurisdicciones, con retrocesos de entre -1% y -24% real, según el caso, y una mediana de -13%", explicó kicillof. 

Fuente: La Voz del Interior

Un proyecto nacional y una realidad común

Para Kicillof, Milei no gobierna para "integrar" a la Argentina sino que gobierna para "administrar su fragmentación". "No concibe a la Nación como un proyecto compartido de desarrollo, sino como un conjunto de territorios que compiten entre sí por recursos cada vez más escasos", analizó y propuso: "Por eso la respuesta a este modelo económico y político no puede ser el aislamiento ni la resignación. Tiene que ser la reconstrucción del interés general que vuelva a unir a las provincias alrededor de un proyecto nacional de producción, trabajo y desarrollo". 

El gobernador bonaerense insistió en "contruir acuerdos mucho más amplios" y entre ellos propuso: "El primer acuerdo debe fundarse en la convicción de que ninguna provincia puede desarrollarse sola en un país que se desintegra". 

Luego cerró: "Cuatro años más de un gobierno que deserta de sus responsabilidades, abandona a las provincias y utiliza la necesidad como herramienta de poder causarían daños irreparables. No sólo en materia de soberanía, producción, trabajo y desigualdad, sino porque un segundo mandato de este experimento terminaría por erosionar la idea misma de que compartimos un destino común. Necesitamos volver a creer que la Argentina puede construirse entre todos y para todos. Necesitamos un federalismo profundamente nacional y un proyecto nacional profundamente federal. Sólo así podremos dar vuelta esta historia y recuperar un futuro compartido".