Operativo demolición: el PRO ya hace terrorismo financiero

En reuniones privadas con empresarios, banqueros e inversores, Luis "Toto" Caputo advierte que un eventual gobierno de la derecha defaulteará nuevamente la deuda en pesos, propiciando una aceleración de la crisis.

08 de junio, 2022 | 23.43

La oposición ya dio comienzo al operativo de demolición del gobierno del Frente de Todos que tiene como objetivo de mínima pulverizar las chances electorales del peronismo y de máxima acelerar los tiempos del traspaso de mando para asumir con carta blanca para implementar su plan económico. Con ese fin, trabajan activamente para provocar una crisis económica para beneficio propio y a expensas de todos los argentinos. El lobby destructor se puso en marcha y lo conduce el Messi de las finanzas. 

Según pudo confirmar El Destape, en las últimas semanas, en el marco de varios encuentros privados con empresarios, banqueros e inversores, el exministro Luis “Toto” Caputo dijo que en caso de ganar las elecciones de 2023 el PRO volverá a defaultear la deuda en pesos. Es un acto de flagrante terrorismo financiero: si un partido con altas chances de llegar al gobierno anticipa su voluntad de no honrar el pago de esas obligaciones, el efecto expansivo puede hacer que el mercado local entre en crisis mucho antes.

En otras palabras: filtrando la información sensible de que no piensan pagar en tiempo y forma la deuda en pesos cuando lleguen al gobierno, los economistas del PRO intentan anticipar ese momento y que el costo político de entrar en default tenga que pagarlo el peronismo. Eso les daría un doble beneficio. La ventaja electoral de enfrentar a un adversario doblegado ante la crisis y la ventaja política de legitimar las reformas regresivas de shock que constituyen la plataforma política opositora.

Los efectos del lobby destructivo de Caputo ya se sienten: a Martín Guzmán le está costando más de lo previsto estirar los vencimientos de la deuda en moneda nacional. Prácticamente todos los bonos se están refinanciando con plazos que no van más allá de fines del 2023. La excusa es la incertidumbre electoral pero lo que sucede es que, por el contrario, ya tienen la certeza de lo que va a pasar si gana la derecha. Lo dijo Patricia Bullrich: "La Argentina va a tener que salir con los ahorros de los argentinos”.

En el Frente de Todos recuerdan que después de las PASO de 2019, cuando el gobierno de Mauricio Macri desbarrancaba, Alberto Fernández enfrió la economía poniéndole un techo al valor del dólar con declaraciones en ese sentido. Eso no solamente evitó el deterioro final de la gestión de Cambiemos, también le permitió a Macri recuperar más de dos millones de votos, le costó al peronismo la mayoría en la Cámara de Diputados y disimuló el contraste entre la performance económica de ambos gobiernos.

Esta vez, muchísimo tiempo antes de la elección y con una economía delicada pero no en la situación terminal que se vivía por entonces, el expresidente no parece dispuesto a tener la misma consideración con su sucesor. Por el contrario, está dispuesto a explotar las debilidades que en muchos casos son consecuencia de sus propios actos, como pequeñas (no tan pequeñas) bombas de tiempo que dejó instaladas antes de abandonar la Casa Rosada y ahora pueden allanar el camino para que regrese.

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